El icónico hincha de la selección de RD Congo, conocido como “Lumumba Vea”, aterrizó este martes en Guadalajara, México, para presenciar el esperado duelo de su equipo contra Colombia en el marco del Mundial 2026. Su llegada responde a una invitación especial de la FIFA, asegurando su presencia en este trascendental encuentro.
Detrás del personaje de la “estatua viviente” se encuentra Michel Nkuka Mboladinga, de 49 años, quien se ha ganado la atención mundial por su singular manera de apoyar a su selección. Su distintiva vestimenta formal, adornada con los colores de la bandera de su país, y su capacidad para mantenerse completamente inmóvil durante los 90 minutos de cada partido lo han convertido en un símbolo.
La invitación de la FIFA fue crucial, dado que “Lumumba Vea” no pudo asistir al primer partido del Congo, celebrado en Estados Unidos. La razón fue la implementación de restricciones sanitarias impuestas tras un brote de ébola detectado en el país africano, que limitaron sus posibilidades de viaje.
Previo a su ingreso al Estadio Guadalajara, Nkuka Mboladinga compartió su profunda gratitud por la oportunidad de acompañar a su nación en la competición global. Además, explicó el propósito detrás de su personaje.
“Mi mensaje es hacer visible a un símbolo para el pueblo congoleño como fue Patrice Lumumba, héroe nacional anticolonialista y primer mandatario de su país tras la independencia de Bélgica”, afirmó, subrayando la dimensión política y cultural de su acto.
La figura de “Lumumba Vea” no es nueva en el panorama futbolístico; ya se había consolidado como un ícono durante la Copa Africana de Naciones, donde su presencia inmóvil con la mano levantada, mientras el público alentaba, captaba todas las miradas. En Guadalajara, su popularidad quedó patente al ser reconocido por aficionados mexicanos y colombianos, quienes no dudaron en acercarse para fotografiarse con él.
Con su presencia en el Mundial 2026, Michel Nkuka Mboladinga no solo apoya a su equipo, sino que eleva un mensaje de historia y orgullo nacional en uno de los escenarios deportivos más grandes del mundo, consolidándose como un embajador cultural de RD Congo.