El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, respaldó con firmeza la ofensiva con drones ejecutada por sus fuerzas militares contra territorio ruso, calificándola como un acto «absolutamente justo». La incursión aérea, que tuvo como objetivo principal la región de Moscú, representa una represalia directa tras el bombardeo perpetrado por las fuerzas del Kremlin el pasado lunes, el cual afectó gravemente a una de las catedrales históricas de la capital ucraniana, Kiev.
La advertencia del mandatario ucraniano fue contundente respecto al curso de las hostilidades bilaterales y el impacto directo en el territorio de la federación rusa:
«Por supuesto que no queremos que arda Ucrania a causa del enemigo, pero si arde Ucrania, también arderá Moscú»
Este descargo fue enviado por Zelenski desde Bruselas a través de un mensaje de audio dirigido al grupo de WhatsApp de los corresponsales de prensa acreditados en la zona de conflicto. En el mismo registro, el jefe de Estado reiteró su propuesta al mandatario ruso, Vladímir Putin, para establecer un cese al fuego de carácter inmediato y dar inicio a una mesa de negociación para concluir la guerra.
La ofensiva ucraniana de esta madrugada se concentró en la periferia de la capital de Rusia, logrando impactar por segunda ocasión en el transcurso de la semana contra la refinería de Moscú. El ataque con decenas de drones provocó al menos cinco focos de incendio de gran magnitud en el complejo industrial, cuyas grabaciones se esparcieron con rapidez a través de plataformas digitales y redes sociales de ambos países.
Zelenski argumentó que resulta indispensable que la ciudadanía rusa experimente las consecuencias de la campaña militar que lidera Putin. En ese sentido, emplazó a Europa y a Estados Unidos a robustecer las medidas de presión financiera y política sobre el Kremlin, extendiendo este llamado también a la población civil rusa, un grupo al que habitualmente no interpelaba de forma directa.
La agenda del gobernante ucraniano en territorio belga contempla su participación en la sesión de la coalición de apoyo militar a Ucrania, conocida históricamente como el grupo Ramstein. En dicha instancia, aspira a asegurar nuevos recursos financieros destinados al programa PURL para la adquisición de equipamiento bélico norteamericano, priorizando los sistemas de defensa antiaérea diseñados para interceptar misiles balísticos.
De forma complementaria, el líder ucraniano sostendrá encuentros con representantes de la industria armamentística de Alemania para proyectar la creación y producción conjunta de un sistema de defensa antibalístico a escala continental. Asimismo, durante las sesiones del Consejo Europeo, buscará el respaldo de los países miembros para iniciar formalmente en julio la evaluación de los capítulos que posibilitarían la adhesión definitiva de Ucrania a la Unión Europea.