Un complejo escenario enfrenta el actual alcalde de Santiago, Mario Desbordes, luego de que el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago rechazara de forma definitiva el recurso de reposición interpuesto por su defensa. La acción buscaba anular la admisibilidad de la querella por el delito de denuncia calumniosa presentada en su contra por la exjefa comunal, Irací Hassler.
Esta resolución judicial marca un punto de inflexión en la disputa legal originada a raíz del Caso Sierra Bella. El tribunal ratificó la continuidad de la investigación, permitiendo que la causa avance en sus etapas procesales pese a los esfuerzos del equipo jurídico del actual edil para frenar la acción penal en una etapa temprana.
La argumentación de la defensa y el rechazo judicial
El recurso de reposición fue liderado por la abogada Catalina Honorato, quien buscó invalidar la querella bajo diversos argumentos técnicos. En primer lugar, la defensa sostuvo que Desbordes no es el sujeto activo del delito imputado, argumentando que la denuncia por las presuntas irregularidades en la compra de la ex Clínica Sierra Bella fue ejecutada de manera institucional por la Municipalidad de Santiago y no a título personal por el alcalde.
Asimismo, la defensa argumentó que el sobreseimiento definitivo dictado anteriormente solo benefició al empresario Felipe Sánchez Pérez, excluyendo de dicha resolución a Irací Hassler y otros exfuncionarios municipales. Además, señalaron que los hechos denunciados por la administración actual son distintos a los investigados previamente, basándose en los hallazgos de la Contraloría General de la República y en la indagatoria de oficio iniciada por el Ministerio Público.
El recurso de reposición aseguraba que la querella municipal se fundamentó estrictamente en las conclusiones del órgano contralor, descartando así la existencia de una imputación falsa, elemento clave para configurar el delito de denuncia calumniosa.
A pesar de esta batería de argumentos, el tribunal desestimó la reposición en todas sus partes. Esta decisión mantiene a firme la admisibilidad de la querella presentada por Hassler, quien sostiene que la administración de Desbordes realizó una reapertura injustificada de hechos ya juzgados tras la denuncia por presunto fraude al Fisco.
Con este revés, el proceso entra de lleno en una intensa fase investigativa que promete nuevos capítulos en la pugna política entre ambos liderazgos comunales. La justicia deberá determinar ahora si los antecedentes presentados por la administración actual constituyen realmente una denuncia calumniosa o si existen elementos de peso para sostener las acusaciones por el caso Sierra Bella.