En una muestra pública de lealtad al Estado, cientos de parejas iraníes participaron este lunes en ceremonias de bodas masivas, las cuales forman parte de una iniciativa oficial para quienes han jurado estar dispuestos a sacrificar sus vidas en el conflicto bélico actual contra Estados Unidos e Israel. Los eventos se llevaron a cabo en distintas plazas de Teherán, destacando la congregación de más de 100 parejas en la céntrica plaza Imam Hossein.
El polémico programa de autosacrificio
Estas uniones no son casuales. Los participantes se inscribieron formalmente en el programa denominado “autosacrificio” (o janfada en persa). Bajo este compromiso, los ciudadanos juran arriesgar su existencia en defensa del país, contemplando tácticas como la formación de cadenas humanas en torno a infraestructura crítica, tales como centrales eléctricas. Según los reportes locales, la iniciativa ha captado a millones de seguidores, incluyendo a figuras de alto perfil como el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el presidente Massoud Pezeshkian.
Rituales entre jeeps y ametralladoras
La puesta en escena fue militarizada: las parejas llegaron hasta la plaza Imam Hossein a bordo de jeeps militares equipados con ametralladoras. La ceremonia fue dirigida por un clérigo ante un escenario adornado con globos y una imagen de gran escala del líder supremo Mojtaba Jamenei. Es relevante notar que Jamenei aún no ha hecho apariciones públicas desde que asumió el cargo tras el fallecimiento de su antecesor y padre, Ali Jamenei, ocurrido el primer día de las hostilidades.
“El país está en guerra pero los jóvenes tienen derecho a casarse”, declaró una joven novia vestida con traje islámico tradicional ante las cámaras de la agencia Mehr.
Estos actos, transmitidos por la televisión estatal, ocurren en un contexto de extrema fragilidad. El país vive bajo la tensión de las amenazas de nuevas acciones militares por parte de Donald Trump, tras el cese de los combates que iniciaron el pasado 28 de febrero. Mientras la televisión refuerza la moral nacionalista mediante estas concentraciones diarias, el país se mantiene en un estado de movilización permanente, dejando abierta la incógnita sobre si estas promesas de sacrificio se traducirán en nuevas escaladas tácticas en el terreno.