El presidente de Rusia, Vladimir Putin, oficializó este martes la convocatoria a elecciones legislativas para el próximo 20 de septiembre. El mandatario busca renovar la Duma Estatal, la cámara baja de la Asamblea Federal rusa, en un escenario marcado por una caída sostenida en su popularidad producto de las dificultades económicas y el impacto de la guerra en Ucrania.
Según lo reportado por la agencia TASS, el decreto firmado por el Kremlin establece que la normativa entrará en vigor desde su publicación oficial. El texto legal estipula que:
Las elecciones de los miembros de la Duma Estatal de la Asamblea Federal Rusa quedan fijadas para el 20 de septiembre. El decreto entra en vigor el día de su publicación oficial.
Alcance del proceso electoral y territorios anexados
Estas elecciones marcarán un hito particular, ya que será la primera vez que participarán residentes de las cuatro provincias anexadas por Moscú: Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. El despliegue logístico será masivo, superando las 2.200 elecciones en distintos niveles durante la misma jornada.
En total, el sistema electoral ruso pondrá en disputa unos 20.700 escaños legislativos y cargos de elección popular. El proceso incluye la elección de jefes en 11 regiones, de las cuales ocho se definirán mediante votación directa y tres a través de asambleas legislativas. Asimismo, otras 39 regiones llevarán a cabo sus propios comicios parlamentarios regionales.
El desgaste de Putin en las cifras
De acuerdo con Deutsche Welle, el anuncio llega en un momento de vulnerabilidad política. El descontento social es atribuido al prolongado conflicto con Ucrania, los ataques con drones ejecutados por Kiev sobre territorio ruso y una creciente crisis en el costo de la vida. La inflación de la canasta básica ha erosionado significativamente el poder adquisitivo de los ciudadanos.
La situación en las encuestas refleja este retroceso. La agencia estatal VTSIOM posiciona la aprobación del líder ruso en un 65,5%, una cifra lejana al 74% que ostentaba en febrero. Por su parte, la agencia FOM reportó un 73%, situándose a solo dos puntos de su nivel más bajo desde que comenzó el conflicto bélico. Incluso el centro independiente Levada, que suele otorgar cifras más altas con un 79%, admite una pérdida de seis puntos en comparación con inicios de 2026.
Históricamente, el partido oficialista Rusia Unida ha cimentado sus victorias en una baja participación electoral, especialmente en los centros urbanos donde el electorado liberal crítico con el Kremlin suele abstenerse de votar. Con este complejo escenario de fondo, queda por ver si el aparato estatal logrará movilizar a su electorado frente a un clima de desánimo económico y militar.