Una tensa jornada se vivió este lunes en la Casa Central de la Universidad Austral de Chile (UACh), ubicada en el corazón de Valdivia. Los integrantes del Sindicato N° 1 de la institución se tomaron las dependencias, restringiendo el ingreso del personal administrativo, como medida de presión ante lo que califican como una gestión crítica por parte de la rectoría.
La movilización responde a una serie de conflictos laborales que, según la directiva, han llegado a un punto de quiebre. Los trabajadores denuncian la desvinculación masiva de funcionarios, cambios arbitrarios en las condiciones contractuales y una preocupante falta de transparencia en la transición hacia la nueva estructura de UACh SpA.
Los puntos críticos del conflicto
Durante la toma, los dirigentes sindicales expusieron cinco ejes centrales de su malestar. Entre las acusaciones más graves destacan la falta de claridad en el traspaso de unidades hacia empresas externas, la reducción unilateral de beneficios conquistados históricamente y, principalmente, la desvinculación constante de trabajadores asociados a la organización.
El presidente del sindicato, Ricardo Cutiño, entregó una dura evaluación sobre la actual administración universitaria. Al respecto, el dirigente señaló:
La actitud de la rectoría raya lo insólito, más aún cuando hemos sido bastante condescendientes con la Universidad Austral, tratando de tener un diálogo más fluido. Pero al parecer han confundido la paciencia con debilidad, y eso no lo vamos a aceptar.
Según los datos entregados por la directiva, desde 2024 a la fecha se han contabilizado más de 500 personas despedidas. Lo que genera mayor indignación entre los representantes de los trabajadores es que, dentro de este grupo de desvinculados, figuran funcionarios que obtuvieron la puntuación máxima en sus evaluaciones de desempeño, lo que hace que los motivos de las salidas sean desconocidos para el sindicato.
De la incertidumbre al diálogo
El gremio advirtió que la Universidad Austral de Chile, entidad que históricamente fue reconocida como un motor de empleo clave para la Región de Los Ríos, ha mutado hacia un ambiente marcado por la ansiedad y la inseguridad laboral. Ante la presión ejercida por el cierre de los accesos a la Casa Central, se logró concretar una instancia de negociación con la rectoría.
La universidad se comprometió a realizar una reunión formal a las 16:00 horas de este lunes para revisar los puntos expuestos por la dirigencia. Debido a este compromiso, el sindicato decidió levantar la toma de manera temporal. La comunidad universitaria se mantiene expectante ante los resultados de esta mesa de trabajo, mientras los trabajadores esperan respuestas concretas que detengan la ola de despidos.