Un plan criminal detallado al milímetro fue frustrado en la región del Maule, donde una banda de extranjeros planeaba ejecutar un robo con homicidio. El grupo, compuesto por ocho hombres y dos mujeres de nacionalidad colombiana y venezolana, recorrió más de 250 kilómetros desde la región Metropolitana hasta San Clemente y Talca con el objetivo de establecerse y delinquir.
La organización operaba con una planificación inquietante. Los sujetos portaban papeles con dibujos, horarios específicos y rutas de movimiento, además de haber arrendado una casa de seguridad en un sector residencial de Talca. El ataque estaba programado para el martes 9 de junio a las 18:00 horas, pero una denuncia anónima permitió la intervención policial inmediata.
Prontuario y la conexión carcelaria
Lo que más preocupa a las autoridades es el perfil de los diez detenidos. Según la investigación, siete de ellos ya habían cumplido condenas previas por delitos graves como robo con intimidación, robo con violencia y homicidio en las regiones Metropolitana y de O’Higgins. Fue precisamente en los recintos penitenciarios donde se conocieron y gestaron esta nueva facción criminal.
El subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la Bipe Metropolitana, señaló:
El resultado de esta investigación tiene que ver con la coordinación inmediata que permite llegar hasta un domicilio utilizado como casa de seguridad por esta facción criminal.
Durante el operativo, se incautaron cuatro armas de fuego con municiones y dos vehículos, uno de los cuales mantenía un encargo vigente por robo.
La nueva estrategia de la Fiscalía Supraterritorial
El fiscal jefe Supraterritorial, Miguel Ángel de Orellana, destacó la importancia de este despliegue preventivo:
La casa de seguridad donde estos imputados se encontraban en ese momento está encontrada en un sector absolutamente residencial de la ciudad de Talca y con una cantidad de días de arriendo destinados a perpetrar un delito en distintas fases.
Para el Ministerio Público, este caso representa un hito en la capacidad de coordinación interregional para frenar crímenes de alta gravedad antes de su ejecución.
Actualmente, los diez integrantes de la banda permanecen en prisión preventiva. Las autoridades investigan ahora si esta facción operaba bajo las órdenes de una organización criminal mayor que los habría trasladado al país, un factor clave para desarticular la red completa. ¿Es este el inicio de un cambio en el modus operandi del crimen organizado en regiones?