Dos funcionarios de la Policía Nacional del Perú fueron detenidos en territorio chileno mientras se desplazaban a bordo de un vehículo policial. El incidente se registró en las cercanías de la zanja fronteriza, donde fueron interceptados inicialmente por personal del Ejército de Chile.
Tras ser sorprendidos, el procedimiento fue derivado a la Policía de Investigaciones (PDI). Los dos agentes fueron procesados conforme a los protocolos establecidos, para posteriormente concretar una salida voluntaria hacia el Perú. Como parte del acuerdo administrativo y diplomático, las armas de servicio que portaban los efectivos fueron entregadas formalmente a las autoridades policiales peruanas.
Gestiones diplomáticas tras el incidente
El caso, que generó diversas interrogantes sobre la seguridad en la zona limítrofe, fue aclarado por el delegado presidencial regional, Cristián Sayes. La autoridad confirmó que los funcionarios peruanos argumentaron que la nula visibilidad en el sector, debido a la oscuridad, les impidió notar que habían traspasado el límite internacional.
Los funcionarios peruanos declararon que por la oscuridad del sector no se habían percatado que estaban en territorio chileno.
Según el detalle entregado por la autoridad regional, el procedimiento contó en todo momento con la presencia del cónsul del Perú en Arica, quien acompañó a los involucrados durante las diligencias realizadas tras la detención. Con la salida voluntaria de los agentes, el proceso administrativo en Chile se da por concluido, aunque el episodio reabre el debate sobre el control y la señalización en los puntos críticos de la frontera norte.