El reconocido artista Machine Gun Kelly (MGK) se sinceró sobre el complejo proceso de salud que atravesó durante 2024. El rapero optó por realizarse varios tatuajes de estilo blackout, una técnica que consiste en cubrir grandes extensiones del cuerpo con tinta negra sólida y opaca, en áreas como el pecho, el abdomen y los brazos.
El error en el proceso de tatuaje
La complicación principal surgió debido a la prisa por completar el diseño. MGK reveló a Billboard Canadá que su tatuadora le advirtió originalmente que el proceso completo para cubrir dichas zonas tomaría hasta dos años, debido a la necesidad de respetar los tiempos de cicatrización y los descansos obligatorios entre sesiones.
Sin embargo, el artista decidió ignorar esta recomendación y presionó para completar el trabajo en apenas dos meses. «Me advirtió que iba a ser casi imposible, incluso desde el punto de vista de la tolerancia al dolor», admitió el intérprete estadounidense sobre la advertencia profesional que recibió.
Consecuencias graves para la salud
El impacto físico fue inmediato y severo tras la primera semana de intervención. Según relató el músico, su sistema linfático reaccionó negativamente: «Me afectaron los ganglios linfáticos de las axilas y los hombros», explicó, detallando que esto lo dejó sumamente enfermo.
La situación escaló hasta niveles críticos, afectando incluso su movilidad y funciones básicas. «Mi piel se puso amarilla. No podía dormir. Dejé de poder mover ciertas partes de la parte superior de mi cuerpo», señaló. A pesar del duro trance, el artista concluyó que logró salir de la experiencia «sumamente inspirado», no solo por el resultado visual de su transformación, sino por el aprendizaje que le dejó el proceso de espera y recuperación que tuvo que sobrellevar finalmente.