El rapero estadounidense Machine Gun Kelly (MGK), cuyo nombre real es Colson Baker, reveló detalles sobre un complejo problema de salud que enfrentó durante 2024. El artista de 36 años sufrió graves complicaciones físicas tras decidir cubrir su pecho, abdomen y brazos con un tatuaje tipo blackout, técnica que consiste en aplicar tinta negra sobre zonas extensas de la piel, en un tiempo récord y contra toda recomendación profesional.
En una reciente entrevista concedida a Billboard Canadá, el músico explicó que su tatuadora le advirtió explícitamente que el proceso completo requería un periodo de dos años para permitir la correcta recuperación del tejido. Sin embargo, Baker optó por acelerar drásticamente el procedimiento, completando la modificación corporal en apenas dos meses. “Me advirtió que iba a ser casi imposible, incluso desde el punto de vista de la tolerancia al dolor”, confesó el artista al medio.
Consecuencias y complicaciones médicas
El impacto negativo en su organismo fue casi inmediato. Según el relato de Machine Gun Kelly, el exceso de tinta y la rapidez de las sesiones provocaron una respuesta adversa severa. “Después de la primera semana, me afectaron los ganglios linfáticos de las axilas y los hombros, y me puse muy enfermo”, detalló sobre los primeros síntomas.
“Mi piel se puso amarilla. No podía dormir. Dejé de poder mover ciertas partes de la parte superior de mi cuerpo”.
A pesar de la gravedad de estos síntomas —que incluían una alarmante coloración amarillenta en su piel, problemas en los ganglios y una severa limitación en la movilidad del tren superior—, el rapero decidió continuar con el proceso. Para él, estas dolencias representaban un obstáculo que debía superar en su búsqueda por transformar su imagen y dejar atrás tatuajes que ya no sentía parte de su identidad personal.
Superación y estado actual
Lejos de lamentar la experiencia por el daño físico sufrido, Colson Baker señaló que el proceso le otorgó una nueva perspectiva mental. “Salí de todo esto sumamente inspirado. No solo por lo que había hecho, sino por lo que tuve que superar”, declaró. Aunque el rapero no ha profundizado en tratamientos médicos posteriores, su caso se ha vuelto un referente sobre los peligros de ignorar las recomendaciones de seguridad en tatuajes de gran escala.
¿Es recomendable realizarse modificaciones corporales de esta magnitud sin los descansos sugeridos por especialistas? La experiencia de MGK abre un debate necesario sobre los límites que los artistas están dispuestos a cruzar por estética, a pesar de las advertencias biológicas que el cuerpo envía al ser sometido a un estrés extremo.