La Comisión de Salud del Senado se reunió durante más de dos horas para analizar en profundidad la delicada situación financiera del Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso. Tras el fallido intento de la semana anterior, los parlamentarios recibieron a las autoridades encabezadas por la ministra de Salud, Ximena Aguilera —quien fue representada por la jefa de cartera May Chomalí—, para debatir sobre las falencias estructurales del recinto y los avances en su necesaria modernización.
El foco central de la instancia estuvo en la factibilidad técnica para construir un nuevo Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT). El proyecto se emplazaría en terrenos aledaños al hospital, específicamente en las calles Hontaneda y Van Buren. Al respecto, la ministra May Chomalí comprometió que, en un plazo máximo de tres meses, la iniciativa de inversión será ingresada formalmente al Ministerio de Desarrollo Social (Mideso) para su evaluación y posterior obtención de la Recomendación Satisfactoria (RS).
Desafíos técnicos y urbanos en Valparaíso
Pese al optimismo por el avance del proyecto, desde el nivel local se mantienen cautelosos. Adrián Peña, encargado de Inversiones del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio, advirtió sobre los riesgos de ventilar detalles del proceso con demasiada antelación. Según el funcionario, existe el peligro de generar una especulación inmobiliaria que dispare los precios de los terrenos colindantes, complicando la futura compra.
Actualmente, el proyecto presenta un 83% de avance en los estudios técnicos necesarios. Por su parte, la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, expuso una dificultad regulatoria: el Plan Regulador vigente solo autoriza construcciones de hasta tres pisos en el paño seleccionado. Ante esto, la jefa comunal aseguró que es posible avanzar de forma paralela en la presentación del proyecto hospitalario y en la actualización de la normativa urbana local.
Balance financiero y próximos pasos
Otro punto neurálgico fue la solvencia económica del recinto. Juan Patricio Castro, director subrogante del Servicio de Salud, entregó un informe positivo sobre la deuda hospitalaria: esta cifra logró reducirse de 24 mil millones de pesos a 10 mil millones de pesos a corte de mayo de este año.
El futuro de esta ampliación depende ahora de una serie de trámites administrativos críticos. La hoja de ruta incluye la aprobación de la Recomendación Satisfactoria del Mideso, la firma del compromiso de compra-venta, la asignación de recursos, la toma de razón por parte de la Contraloría General de la República y, finalmente, la inscripción legal en el Conservador de Bienes Raíces. ¿Logrará el sistema público sortear estos obstáculos burocráticos para materializar el nuevo CDT antes de fin de año?