La eliminación de La Roja femenina del Mundial de Brasil 2027 dejó una herida abierta en el fútbol nacional. La derrota ante Ecuador en el Estadio Nacional no solo marcó el adiós definitivo a la cita planetaria, sino que mostró a una Christiane Endler visiblemente afectada, cerrando un año que la propia arquera calificó como uno de los más complejos de su trayectoria profesional.
La noche en Ñuñoa fue fatídica para la capitana. En el primer tanto ecuatoriano, un intento de salida rápida con Nayadet López terminó en un error compartido, permitiendo que Justine Cuadra definiera a arco descubierto. Posteriormente, con el marcador igualado 1-1, fue la propia Endler quien cometió el penal que sentenció el compromiso a favor de las visitantes.
Frustración y críticas al formato de competencia
Tras el pitazo final, la guardameta no ocultó su desazón por el resultado y por el contexto en el que se desarrolló el torneo. “Duele mucho no cumplir el objetivo, nos merecíamos un poquito más. Duele porque tuvimos un marco de público súper lindo, con la gente gritando todo el partido. Es una pena terminar de esta forma la Liga de Naciones”, confesó la capitana.
La ex ganadora del premio The Best de la FIFA apuntó sus dardos hacia la gestión del torneo, mencionando la fatiga acumulada y el nivel del arbitraje:
“Es un formato duro, de mucho viaje y desgaste en poco tiempo. Quizá no logramos adaptarnos y manejar mejor los partidos, sabiendo que cada punto cuenta. Los arbitrajes estuvieron muy duros con nosotras, nos cobraron penales en casi todos los partidos. Hubo situaciones raras en el área hoy, pero el formato es el que es y más justo que una Copa América, pero no nos fue bien”.
¿El fin de un ciclo para la capitana?
El momento más tenso de la jornada ocurrió en la zona mixta, donde Christiane Endler no pudo contener las lágrimas al reflexionar sobre su presente. “Ha sido un año muy duro. A pesar de cumplir los objetivos con el club, ha sido un año durísimo a nivel psicológico. Duele no cumplir acá”, manifestó con evidente pesar.
Las declaraciones de la referente abrieron una incertidumbre total respecto a su permanencia en el combinado de Luis Mena. Ante la consulta directa sobre su continuidad en La Roja, la arquera optó por la cautela y no entregó ninguna certeza: “No sé qué será de mí, no hay campeonatos importantes en los próximos años, tengo mi edad ya. Habrá que analizarlo con calma, ver cómo sigue el proceso de la selección”.
Por ahora, la selección femenina inicia un periodo de reflexión obligada tras no lograr el cupo mundialista. La continuidad de su máxima referente es la gran interrogante que marcará el inicio de la reestructuración del equipo nacional ante la ausencia de desafíos competitivos inmediatos.