Fallas críticas en la red vial
La Contraloría General de la República (CGR) encendió las alarmas tras una auditoría realizada a la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP). El informe, elaborado por el Departamento de Control Externo de la División de Infraestructura y Regulación, reveló una gestión deficiente en la mantención y control de puentes a nivel nacional durante el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de marzo de 2025.
El documento expone graves debilidades en los protocolos de inspección y registro. Uno de los hallazgos más preocupantes es que más del 85% de los puentes del país no cumple con los plazos de revisión establecidos. En casos extremos, existen estructuras que no han sido objeto de ninguna inspección desde el año 2016.
El riesgo de la falta de mantención
La auditoría destaca que decenas de viaductos presentan daños estructurales significativos. Pese a contar con diagnósticos negativos que confirman el riesgo, muchas de estas estructuras no han recibido reparaciones durante años. La falta de acción administrativa es evidente: existen informes desfavorables emitidos en 2021 que, a día de hoy, siguen sin ser intervenidos.
Uno de los casos más críticos identificados por el ente contralor se ubica en la comuna de Lolol, en la Región de O’Higgins. A pesar de que esta estructura cuenta con un informe técnico desfavorable, ha permanecido en condiciones precarias por más de cuatro años sin que se ejecuten las obras necesarias para su reparación.
Falta de información y medidas correctivas
Otro punto negro detectado por la Contraloría es la existencia de puentes sin evaluación estructural registrada. Esta carencia de datos impide conocer el estado real de deterioro de las vías, lo que dificulta gravemente la priorización de inversiones y las reparaciones de urgencia, aumentando el peligro para quienes transitan por ellas.
Ante esta situación, la CGR instruyó a la Dirección de Vialidad la implementación de medidas correctivas urgentes. Entre las exigencias, se ordenó a la entidad:
- Acreditar formalmente todas las revisiones técnicas realizadas.
- Fortalecer los mecanismos de control y supervisión sobre la infraestructura.
- Asegurar el respaldo documental que acredite la participación de especialistas en los proyectos de mantenimiento.