El descuido que destapó la red criminal
Bárbara Hernández, apodada en el submundo como ‘Barbie’, se convirtió en la pieza angular para desmantelar la estructura financiera del Tren de Aragua en territorio nacional. Su rol trascendió cuando su participación en el quíntuple homicidio de Lampa, ocurrido en julio de 2024, dejó una huella digital que la policía supo aprovechar. En medio de la huida tras la masacre en la parcela donde se celebraba una fiesta, Hernández extravió su teléfono celular, dispositivo que contenía pruebas irrefutables de la operación criminal.
El celular: Una mina de oro para la investigación
El hallazgo del teléfono permitió a los investigadores acceder a registros de extorsiones a dueños de discotecas y comunicaciones directas con cabecillas de la organización. Según lo reportado por CHV Noticias Central, el análisis de este dispositivo fue el hilo conductor que permitió identificar los vínculos entre los criminales y José Carlos Pérez Asencio, ejecutivo del Banco Santander. Este sujeto es el primer trabajador bancario detenido en Chile por colaborar activamente con el crimen organizado.
La infiltración en el sistema financiero
La investigación apunta a que Pérez Asencio facilitaba cuentas bancarias para recibir y mover fondos ilícitos del Tren de Aragua, blanqueando el dinero en el sistema financiero formal. Las pruebas extraídas del equipo de ‘Barbie’ revelaron mensajes explícitos que confirmaban estos contactos, además de comunicaciones con figuras clave como Carlos ‘Bobby’ Gómez y líderes de la banda que operan directamente desde Venezuela. Este caso marca un precedente crítico sobre cómo el crimen organizado ha logrado infiltrarse en las instituciones bancarias chilenas.