La primera Cuenta Pública del presidente José Antonio Kast dejó un balance dispar en el espectro político. Mientras los partidos de gobierno valoraron positivamente los anuncios enfocados en seguridad y la reestructuración de carteras ministeriales, sectores externos como el Partido Nacional Libertario (PNL) calificaron las medidas como propuestas excesivamente tímidas frente a las necesidades del país.
El mandatario dedicó cerca de 25 minutos a abordar la agenda de seguridad, un bloque que fue seguido con especial atención por las bancadas oficialistas. En el transcurso de su discurso, quedó en evidencia que el jefe de Estado recogió varias de las demandas que los partidos de derecha habían impulsado en las semanas previas, incluyendo la fusión de ministerios, sanciones contra la violencia y compromisos específicos para la Macrozona Sur, un eje que sorprendió gratamente a los dirigentes presentes.
Reacciones del oficialismo: UDI, RN y Republicanos
Desde la UDI, el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, expresó su conformidad con un mensaje que calificó de “muy concreto”. Según el parlamentario, gran parte de los puntos tratados fueron previamente consensuados en reuniones con el presidente y el ministro Martín Arrau. Por su parte, la bancada de Renovación Nacional (RN), liderada por Diego Schalper, destacó la incorporación de un bono trimestral para Carabineros en labores de calle.
“Estamos muy conformes porque hace algunas semanas atrás, en el Consejo General de Renovación Nacional, le hicimos llegar al presidente una solicitud bien concreta: bono trimestral para nuestros Carabineros, de manera de fortalecer la gestión policial”, señaló Diego Schalper.
El Partido Republicano (REP), colectividad a la que pertenece el ministro Martín Arrau, respaldó íntegramente el despliegue del mandatario, enfatizando la importancia de los anuncios en control migratorio y orden público.
La crítica desde la vereda opositora: PNL y PDG
No todos quedaron satisfechos con el mensaje presidencial. El Partido Nacional Libertario (PNL), liderado por Johannes Kaiser, manifestó su disconformidad a través del secretario general, Juan Antonio Urzúa. La colectividad esperaba definiciones más audaces respecto a la administración anterior y, fundamentalmente, una postura clara en materia de indultos, tema que fue omitido en el discurso.
En la misma línea, el Partido de la Gente (PDG), a través de su líder Franco Parisi, describió el discurso como un evento que dejó un “sabor a poco”. El excandidato cuestionó la ausencia de mecanismos, recursos y plazos concretos para implementar las promesas realizadas por el presidente Kast.
Este balance positivo en el oficialismo llega en un momento de alivio para la derecha, tras una semana tensionada por los debates en torno a una eventual acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. A futuro, queda por ver si el gobierno logrará despejar las dudas sobre los plazos de ejecución de estos anuncios para convencer a los sectores más escépticos del espectro opositor.