El Real Madrid debutó en su pretemporada con un empate 2-2 frente a la Fiorentina en el Wörthersee Stadion de Klagenfurt, Austria. A pesar de haber conseguido una ventaja de dos goles en la primera mitad, el equipo dirigido por José Mourinho no pudo mantenerla, mostrando limitaciones y dejando algunas incógnitas sobre la configuración de la plantilla para la temporada.
El encuentro, que se desarrolló con un ritmo pausado, sirvió como primera toma de contacto pública para el nuevo ciclo de Mourinho. La alineación inicial combinó a los jugadores disponibles del primer equipo con canteranos, destacando el debut de Denzel Dumfries como extremo derecho, una de las sorpresas tácticas.
Los principales desafíos para el cuerpo técnico se evidenciaron en la zaga central, mermada por las vacaciones de Konaté, la falta de rodaje de Rüdiger y las lesiones de Militao, Asencio y Huijsen. Esta situación obligó a que los canteranos Joan Martínez y Mario Rivas ocuparan esos puestos, mientras se espera la reincorporación de los jugadores tras el verano.
La Fiorentina, con más ritmo de competición al haber disputado ya tres amistosos, se perfilaba como un rival exigente. No obstante, el Real Madrid logró adelantarse rápidamente en el marcador.
A los 12 minutos, Endrick abrió el marcador tras recibir un pase de Carreras, controló y definió lejos del alcance del portero David de Gea. Más tarde, en el minuto 24, Camavinga asistió al canterano Alexis Ciria, quien con un potente remate cruzado, puso el 2-0.
El descuento de la Fiorentina llegó justo antes del descanso, en el minuto 45. Piccoli aprovechó un pase filtrado, reaccionando más rápido que la improvisada defensa madridista para establecer el 2-1.
La segunda mitad, contrariamente a lo que se suele ver en amistosos de pretemporada, comenzó con solo un cambio: Oliver Christensen sustituyó a David de Gea en la portería italiana. Sin embargo, las sustituciones de la Fiorentina en el minuto 57 tuvieron un efecto inmediato.
El delantero italiano Moise Kean igualó el marcador a 2-2 al rematar de cabeza un centro desde la izquierda, evidenciando la falta de contundencia en la defensa madridista para despejar el balón.
El ritmo del partido decayó considerablemente en el tramo final, especialmente después de la pausa de hidratación, debido a la falta de preparación aeróbica del equipo blanco. La Fiorentina, con una plantilla más completa y la posibilidad de realizar más cambios, logró mantener una mayor fluidez en el juego.
Uno de los momentos destacados del último cuarto de hora fue el debut de Carlos Espí, exjugador del Levante, quien entró en lugar de Endrick y dispuso de algo más de un cuarto de hora, en el que tuvo tiempo de mostrarse voluntarioso y de errar un remate de cabeza desde dentro del área. Al final, 2-2 y sacudida la presión del debut. Pocas conclusiones más se pueden extraer de un primer día, pero ha echado a andar el Real Madrid de Mourinho 2.0