Apenas unas horas después de sufrir la amarga derrota en la final de la Champions League contra el Paris Saint Germain en Budapest, los aficionados del Arsenal cambiaron rápidamente el chip para celebrar el título de la Premier League. A pesar del golpe anímico de perder en la tanda de penales, el ambiente en el norte de Londres fue de euforia total, consolidando el desfile como el más multitudinario en la historia del fútbol inglés.
Una marea roja que hizo historia en Londres
Las calles aledañas al Emirates Stadium se tiñeron de rojo, transformándose en una marea humana pocas veces registrada en la capital británica. Según datos oficiales entregados por la Policía Metropolitana de Londres a ESPN, un total de 1.500.000 personas se congregaron para acompañar a los cuatro autobuses que componían la caravana de celebración del equipo ‘Gunner’, que rompió una sequía de 22 años sin ganar la liga local.
Preparativos y logística tras Budapest
La movilización fue un éxito absoluto a pesar de la logística compleja. Muchos hinchas llegaron directamente desde Budapest en los primeros vuelos disponibles, mientras que otros no habían dormido tras diez días de festejos ininterrumpidos. La apuesta del club era arriesgada: si el equipo perdía la final europea, el desfile corría el riesgo de resultar amargo. Sin embargo, la directiva no tenía margen de maniobra, ya que a partir de este lunes los jugadores deben reportarse con sus respectivas selecciones nacionales para enfrentar el Mundial 2026.
Desde las 8:00 de la mañana, miles de seguidores comenzaron a tomar posiciones en las calles, portando bufandas, banderas, camisetas rojas y blancas, bengalas y confeti dorado. La jornada estuvo marcada por cánticos contra el Tottenham Hotspur, una constante en el barrio de Highbury. A pesar de haber dominado el partido en Budapest durante 60 minutos antes de caer en penales, el apoyo incondicional de la afición demostró que la conquista de la Premier League sigue siendo el logro más valorado por los seguidores del Arsenal tras dos décadas de espera.
Tras este multitudinario evento, el club cierra una temporada de contrastes. Con los futbolistas partiendo hacia sus selecciones, el Arsenal logra cerrar este capítulo histórico bajo un manto de lealtad absoluta de su hinchada, que ya pone la mira en los desafíos internacionales del próximo ciclo.