La exministra de Desarrollo Social y de la Secretaría General de Gobierno, Karla Rubilar, realizó un balance crítico sobre los primeros dos meses de la administración del presidente José Antonio Kast. En conversación con BioBioChile, la académica del magíster en Gobierno de la Universidad Autónoma sostuvo que el Ejecutivo ya dejó atrás el periodo de instalación, especialmente tras el reciente ajuste ministerial.
La «segunda oportunidad» tras el cambio de gabinete
Para Rubilar, el cambio de gabinete fue una decisión acertada y oportuna por parte del mandatario. Según la exsecretaria de Estado, el presidente Kast logró quitar una «mochila de ruido» antes de su primera Cuenta Pública, demostrando carácter al priorizar el proyecto país sobre lealtades personales.
«El presidente termina tomando una decisión más temprana que, a mi juicio, es un acierto; le saca una mochila de ruido, sobre todo, a la Cuenta Pública. Convierte la Cuenta Pública del primero de junio en una tremenda segunda oportunidad»
, afirmó.
No obstante, la exministra advierte que existe una brecha entre la gestión y la percepción ciudadana. Tras una campaña marcada por ejes como la seguridad y la economía, la ciudadanía siente que los cambios prometidos no han sido lo suficientemente rápidos. Rubilar enfatizó que la gente, ante un contexto de incertidumbre económica y riesgos por la situación internacional, demanda certezas y resultados concretos.
Cuestionamientos a recortes y políticas sociales
Sobre la actual política fiscal, Rubilar reconoció que existe una comprensión ciudadana respecto a la necesidad de «ordenar la casa» ante el nivel de endeudamiento heredado. Sin embargo, criticó la falta de un relato claro por parte del Gobierno al comunicar los recortes. En particular, fue tajante respecto al sector salud: mientras existan cifras dolorosas, no se pueden aplicar recortes presupuestarios.
Respecto a la indicación que permitiría a los hospitales informar sobre el estatus migratorio de pacientes irregulares, la exministra advirtió que la medida requiere una precisión quirúrgica. Su preocupación principal es que esta normativa no termine desincentivando la búsqueda de atención médica ni alterando los protocolos de salud pública esenciales.
Sobre la acusación contra Nicolás Grau
En relación con la ofensiva opositora, Rubilar cuestionó duramente la acusación constitucional presentada contra el exministro Nicolás Grau. La exautoridad calificó este mecanismo como un «error» y un paso inoportuno, sugiriendo que el sector debería enfocarse en debatir y modificar los mecanismos de control político en lugar de recurrir sistemáticamente a esta herramienta extrema.
De cara a la primera Cuenta Pública, la expectativa de la ciudadanía es clara según Rubilar: se requiere «menos épica y más gestión». El desafío de José Antonio Kast será, en este segundo impulso, demostrar que su administración puede recuperar las confianzas quebradas y materializar el pacto social que lo llevó a la mayoría electoral, demostrando que es capaz de liderar con humildad ante una ciudadanía que, a su juicio, presenta una paciencia limitada y altos niveles de exigencia.