El internacional inglés Anthony Gordon se transformó oficialmente este viernes en el primer refuerzo del FC Barcelona para la temporada 2026/27. Tras una jornada de alta tensión, el club catalán confirmó el fichaje del atacante, quien se vincula a la institución por las próximas cinco temporadas, extendiendo su contrato hasta el año 2031.
La operación, que rondó los 80 millones de euros, se concretó tras una firma de contrato que sufrió un inesperado retraso de ocho horas debido a problemas burocráticos. A pesar de la espera, el jugador se mostró tranquilo y muy emocionado por cumplir lo que definió como un sueño de infancia.
El camino a Barcelona y el deseo de ganar la Champions
El futbolista de 25 años, formado en el Everton y con pasado reciente en el Newcastle, llegó a la ciudad el jueves para superar la revisión médica. Sin embargo, el acto oficial en el Spotify Camp Nou, que contó con la presencia del presidente interino Rafael Yuste y el electo Joan Laporta, se postergó desde las 13:30 hasta pasadas las nueve de la noche.
«Me crean o no, quería hablar español porque de niño quería jugar en el Barça, por eso aprendí. Estoy muy emocionado, orgulloso. Es un sueño hecho realidad formar parte del mejor equipo del mundo»
En su primera comparecencia, Gordon confesó que su aprendizaje del castellano no fue casualidad, sino parte de su meta de vestir la camiseta culé. Sobre sus expectativas, el inglés fue claro: aunque solo ganó un título con el Newcastle, su gran objetivo es conquistar la sexta Champions League para el club en su primera temporada.
Un salto de calidad para Hansi Flick
El polivalente atacante, que puede desempeñarse como extremo izquierdo o delantero, ya tuvo sus primeros contactos con el técnico Hansi Flick, a quien calificó como una persona muy agradable y un entrenador impresionante por el trabajo realizado en poco tiempo. Gordon reconoció que jugar junto a figuras como Lamine Yamal es un privilegio y recordó el duelo sufrido ante el Barça en St James’ Park, donde el dominio de Frenkie de Jong y Pedri impidió a su exequipo tocar el balón.
Con este fichaje, el conjunto blaugrana inicia su camino para fortalecer su plantilla bajo la norma 1:1 del fair play financiero de LaLiga. Mientras los rumores apuntan a un posible interés por Julián Álvarez, el barcelonismo ya espera ver a su nueva estrella en acción, proyectando una temporada donde la competitividad europea será la máxima prioridad.