En una decisión que marca un punto de inflexión en la diplomacia internacional, Israel anunció este jueves la ruptura total de sus relaciones con el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres. El quiebre se produce luego de que el organismo incluyera a entidades israelíes en el anexo de un informe sobre Violencia Sexual Relacionada con los Conflictos (VSRC), desencadenando una dura respuesta por parte del ministerio de Exteriores israelí.
Tensión diplomática y acusaciones de corrupción
Desde el gobierno de Israel calificaron la medida como una prueba de la supuesta naturaleza sesgada de la organización. Según el comunicado oficial, la cancillería afirmó que la ONU es “una organización politizada y corrupta que ha abandonado sus principios fundacionales y que tiene como misión principal el ataque sistemático a Israel”. Para las autoridades israelíes, la inclusión en este informe es una “vergonzosa y absurda decisión” que busca instalar una “falsa simetría” entre el Estado hebreo y las atrocidades cometidas por Hamás.
Las críticas contra Antonio Guterres fueron directas. La cancillería lo acusó de intentar explotar sus últimos meses en el cargo para “fabricar acusaciones infundadas contra Israel, completamente desprovistas de cualquier mérito fáctico”. Asimismo, recordaron episodios previos, señalando que el Secretario General habría buscado “contextualizar” la masacre del 7 de octubre y encubrir la participación de empleados del organismo en actos violentos.
El origen de la controversia y los informes de la ONU
La decisión de hoy debe entenderse en su verdadero contexto: un intento de crear una falsa simetría entre Israel y las verdaderas atrocidades sexuales cometidas por Hamás. Esta es su única motivación, afirmó el ministerio de Exteriores.
El conflicto escala tras las advertencias realizadas por Guterres en agosto de 2025, donde ya señalaba la posible inclusión de las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad israelíes en el documento al considerarlos “creíblemente sospechosos”. En una misiva dirigida al embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, el Secretario General enfatizó su preocupación por patrones de violencia sexual documentados por la organización.
Esta postura se alinea con lo expuesto por una comisión de investigación de la ONU en marzo de 2025. Dicho informe denunció un “gran aumento de los delitos sexuales y de género perpetrados contra palestinos por miembros de las fuerzas de seguridad de Israel desde el 7 de octubre de 2023”, catalogando estos actos como medidas de represalia y castigo colectivo. Ante este panorama, Israel ha ratificado que no restablecerá lazos con la oficina de Guterres, manteniendo la ruptura hasta que se nombre a un nuevo Secretario General que, a ojos de Tel Aviv, recupere la integridad y el profesionalismo en la institución.