La eliminación de Racing Club de la Copa Sudamericana ha dejado una huella imborrable por la forma en que se produjo. El equipo argentino igualó 2-2 ante Caracas de Venezuela, resultado que decretó su salida temprana del torneo continental en un duelo marcado por un fallo defensivo que ya da la vuelta al mundo.
¿Cómo ocurrió el polémico empate? Todo se originó a los 74 minutos de juego. En ese instante, la Academia ganaba cómodamente por 2-1 y mantenía el control del encuentro, hasta que una jugada aislada tras un tiro de esquina cambió el rumbo del partido.
El error que condenó a Racing
El portero Matías Tagliamonte fue el protagonista involuntario de la acción. Tras el centro, el guardameta no logró asegurar el balón y, en un intento fallido por despejar, terminó enviando la pelota contra su propio travesaño. Lo que siguió pareció una secuencia de voleibol: el balón rebotó hasta en cinco ocasiones en el horizontal mientras Tagliamonte, desesperado, trataba de alejar el peligro sin éxito.
En medio del caos en el área, apareció Adrián Fernández para cabecear el esférico, desplazando físicamente al arquero que terminó tendido en el césped. La confusión fue capitalizada por Irving Gudiño, quien simplemente tuvo que empujar el balón hacia la red para marcar el 2-2 definitivo. A pesar de los intensos reclamos de los jugadores de Racing por una supuesta infracción sobre su portero, el juez del partido validó la anotación.
Esta eliminación prematura deja a la Academia sin margen de maniobra en el certamen internacional. Ahora, el club deberá enfocarse en sus desafíos locales mientras la afición aún procesa la insólita jugada que, por un margen estrecho de rebotes, los privó de continuar en carrera por el título de la Copa Sudamericana.