El origen de la alerta ignorada
A casi dos años del millonario atraco a la empresa Brinks en Rancagua, surgen nuevas y graves revelaciones sobre el actuar de la institución. Un reportaje de T13 expuso los testimonios de exdetectives imputados por obstrucción a la investigación, quienes aseguran que el alto mando de la PDI tenía antecedentes precisos del robo semanas antes de que este ocurriera.
El 27 de julio de 2024, un informante contactó al comisario Rodrigo Muñoz para alertar sobre la planificación de un asalto violento. El dato incluía detalles técnicos sobre el uso de miguelitos de 5 pulgadas, la quema de vehículos para bloquear la Alameda y el tendido de cables de acero para impedir el paso policial. Muñoz informó de inmediato a su superior, el subprefecto Daniel Flores, y días después se redactó una minuta oficial entregada al prefecto Alex Zúñiga, jefe de la Prefectura Provincial Cachapoal.
La orden de silencio en la PDI
Tras el robo, el documento clave apareció guardado en el mueble de la oficina del prefecto Zúñiga. Uno de los exfuncionarios imputados relató que, tras el hecho, el entonces jefe regional, Julio Caro, convocó a una reunión masiva donde calificó a los fiscales como los nuevos «enemigos» de la institución. La tensión interna aumentó al revelarse una supuesta reunión la noche del 16 de agosto de 2024.
«Los jefes superiores habían tomado la determinación de quedarse callados con la información existente en la minuta y negar esto a la prensa como a la Fiscalía», declaró el detective Rodrigo Muñoz.
Otro de los exdetectives involucrados confirmó este relato, señalando que la instrucción directa fue bajarle el perfil al asunto y omitir la denuncia de la minuta ante el Ministerio Público. Según los afectados, la institución optó por proteger a los mandos superiores y formalizar solo a quienes tenían menor jerarquía, lo que los implicados describen como «cortar por lo más sano».
Consecuencias judiciales y actuales
Aunque diez oficiales fueron interrogados como imputados, incluyendo miembros del Alto Mando, el proceso culminó con solo tres detectives formalmente acusados por omisión de denuncia y obstrucción a la investigación. El Ministerio Público mantiene abierta la causa, mientras que el exjefe regional, Julio Caro, continúa ejerciendo funciones dentro del actual Alto Mando de la Policía de Investigaciones.
A pesar de las reiteradas solicitudes de T13 para obtener la versión del prefecto Alex Zúñiga sobre la recepción de la minuta, no fue posible obtener declaraciones. La investigación sigue marcando un precedente crítico sobre el manejo de información sensible y la responsabilidad jerárquica en uno de los delitos más cuantiosos de los últimos años en la Región de O’Higgins.