La Minera Centinela, perteneciente al grupo Antofagasta Minerals —ligado a la familia Luksic—, solicitó formalmente la mediación obligatoria ante la Dirección del Trabajo (DT). Esta movida estratégica busca frenar una inminente paralización, luego de que el Sindicato de Supervisores rechazara los términos de la negociación colectiva y votara a favor de una huelga legal con un contundente 77,21% de adhesión.
Con la intervención del organismo estatal, se ha activado una ventana de cinco días para intentar alcanzar un acuerdo que permita suscribir un nuevo contrato colectivo y evitar que la faena ubicada a 21 kilómetros de la localidad de Sierra Gorda, en la Región de Antofagasta, detenga sus funciones.
Tensión entre la empresa y el sindicato
La huelga, que debía hacerse efectiva desde el primer turno del martes 19 de mayo, quedó temporalmente suspendida debido a este proceso de mediación solicitado por la compañía. El sindicato, a través de un comunicado oficial, expresó su descontento por el momento en que se presentó el requerimiento.
Si bien el Sindicato participará de esta etapa con responsabilidad, buena fe y en pleno respeto por la institucionalidad laboral, estimamos que la oportunidad en que fue presentada esta solicitud (27:57 horas del 18 de mayo) refleja una señal que dificulta la construcción de confianzas entre las partes y se aleja de las buenas prácticas.
A pesar del malestar por la gestión de la empresa, los dirigentes destacaron la unidad y firmeza de sus socios. Aseguraron que durante los días de diálogo defenderán la necesidad de sellar acuerdos justos que reconozcan el rol estratégico que cumplen los supervisores dentro de la operación minera.
Contexto de la operación en Antofagasta
Minera Centinela es propiedad en un 70% de Antofagasta Minerals y cuenta con un 30% de participación de la japonesa Marubeni Corporation. Su relevancia productiva es alta: durante el año 2025, la planta alcanzó una producción de 240.400 toneladas de cobre, además de extraer otros subproductos como oro, plata y molibdeno.
Actualmente, la compañía está enfocada en el proyecto Nueva Centinela, una ambiciosa iniciativa con una inversión de US$4.400 millones. El objetivo de este plan es duplicar la capacidad productiva del yacimiento y extender su vida útil por al menos 30 años, proyecto que se estima generará hasta 30 mil puestos de empleo durante el peak de su construcción.
¿Lograrán las partes destrabar el conflicto en este plazo de cinco días o la huelga será finalmente inevitable? El desenlace dependerá de la voluntad negociadora que logre mediar la Dirección del Trabajo durante esta semana decisiva.