La tecnológica OpenAI, reconocida mundialmente por ser la matriz de ChatGPT, ha comenzado a mover sus fichas para concretar su salida a bolsa. Según un reporte exclusivo de The Wall Street Journal, la compañía busca acelerar el proceso para estar lista y comenzar a cotizar durante el mes de septiembre.
Fuentes cercanas a las negociaciones revelaron que la empresa ya trabaja en conjunto con los bancos de inversión Goldman Sachs y Morgan Stanley. Existe la posibilidad real de que la documentación oficial necesaria para iniciar el proceso de oferta pública inicial sea presentada ante las autoridades reguladoras este mismo viernes, aunque los planes podrían sufrir modificaciones de último minuto.
El salto tras el auge de la IA
Desde que lanzó ChatGPT en 2022, OpenAI se convirtió en el motor del auge de la inteligencia artificial generativa. Actualmente, la plataforma registra más de 900 millones de usuarios activos semanales. La estrategia actual de la firma es transformar esta masiva base de clientes en usuarios que consuman mayor capacidad computacional, buscando que su chatbot se consolide como una herramienta de alta productividad corporativa.
Este movimiento ocurre en un mercado altamente competitivo, donde rivales como Anthropic han ganado terreno de forma acelerada en los últimos meses. El éxito reciente en el sector bursátil también sirve como precedente: la semana pasada, el fabricante de chips Cerebras debutó en la Bolsa de Nueva York con un precio inicial de 385 dólares por acción, lo que representó un incremento del 108% respecto a los 185 dólares fijados inicialmente.
Contexto legal y tensiones históricas
El camino hacia la bolsa recibe un impulso tras un alivio judicial para OpenAI: un tribunal federal de California desestimó recientemente la demanda presentada por Elon Musk, cofundador de la tecnológica. Musk fue pieza clave en el lanzamiento de la compañía en 2015 junto a Samuel Altman y Greg Brockman, con una inversión inicial cercana a los 45 millones de dólares.
Sin embargo, la relación entre Musk y Altman se fracturó en 2017. Para 2018, el dueño de Tesla abandonó la junta directiva y cesó sus aportes financieros. En la actualidad, mientras OpenAI prepara su estreno en el mercado bursátil, el mercado también está pendiente de los pasos de Musk, quien planea llevar a SpaceX a la bolsa, con rumores que sitúan ese hito para el próximo 12 de junio.
¿Logrará OpenAI concretar su salida en el plazo previsto de septiembre? El sector tecnológico permanece atento a la presentación de documentos esta semana, lo que confirmaría si la compañía está finalmente lista para probar su valor frente a los inversores internacionales.