A menos de dos meses de la creación del Departamento de Fiscalización y Expulsiones, el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) entregó los primeros resultados de su gestión. Entre el 6 de abril y el 17 de mayo, la entidad logró fiscalizar a 834 personas, detectando que 300 de ellas se encontraban en situación irregular en Chile.
Estas acciones se desarrollaron a través de 27 actividades de control ejecutadas en diversas regiones, con excepción de la Metropolitana y la de Coquimbo. El despliegue busca optimizar la coordinación para identificar y concretar la salida de quienes no cumplen con la normativa vigente en el territorio nacional.
Balance regional y semanas clave
Al observar el comportamiento territorial de los operativos, la región de Valparaíso se posiciona a la cabeza con 81 casos de personas en situación irregular tras realizarse cuatro fiscalizaciones. Le siguen la región del Maule con 42 personas (tres operativos) y la región del Bío Bío, que suma 36 personas detectadas en dos procedimientos.
La frecuencia de los operativos mantuvo un ritmo constante entre dos y seis actividades semanales, hasta registrar un incremento significativo en el último tramo. Entre el 11 y el 17 de mayo se llevaron a cabo nueve operativos, convirtiéndose en la semana de mayor actividad, acumulando 340 fiscalizaciones totales y 103 detecciones de personas en situación irregular.
Fiscalizaciones en Calama y Alto Hospicio
El Sermig, bajo la dirección de Frank Sauerbaum, destacó dos procedimientos específicos ejecutados durante la semana de mayor intensidad. En Calama, durante la noche del 15 de mayo, un operativo enfocado en bares y locales nocturnos permitió controlar a 40 extranjeros, derivando en tres denuncias por incumplimiento migratorio.
Paralelamente, en el centro de Alto Hospicio, un despliegue coordinado entre el Departamento de Migraciones y Policía Internacional de Iquique y la Brigada de Investigación Criminal local fiscalizó a 39 personas. En este grupo, dos extranjeros resultaron en situación irregular: uno por ingreso clandestino y otro que ya contaba con una notificación de expulsión previa.
Con estos resultados iniciales, el organismo proyecta mantener la frecuencia de estos operativos de control durante los próximos meses. La estrategia busca consolidar una mayor eficiencia en la búsqueda y ejecución de las expulsiones de quienes permanecen en el país sin la documentación requerida.