Las mallas de seguridad se han consolidado como un elemento fundamental para evitar tragedias en hogares con niños pequeños, especialmente en edificios. La reciente y dolorosa muerte de la pequeña Isidora, de solo dos años, tras caer desde el piso 11 en un edificio de Las Condes, ha marcado al país. La menor falleció tras quedar sola en una habitación con la ventana abierta y sin protección, mientras su padre —actualmente formalizado por homicidio por omisión— la descuidaba por cerca de una hora y media o dos horas bajo estado de ebriedad, según detalló el fiscal Jorge Reyes de la Fiscalía de Flagrancia.
Cómo instalar mallas de seguridad correctamente
La tragedia puso el foco en la necesidad de contar con sistemas anti caídas certificados. Según Patricia Véliz, ejecutiva de ventas de Todo Mallas, el objetivo es garantizar resistencia ante impactos. La experta explica que una correcta instalación requiere perfiles de aluminio fijados al muro —ya sea en ventanas o balcones— que cuentan con orificios por donde se pasan ganchos galvanizados para sujetar la malla. Este método asegura una mejor tensión y mayor resistencia frente a sistemas informales que entrelazan la malla en los perfiles, los cuales pueden levantarse o ceder ante el desgaste.
Resistencia y vida útil del material
Para fines preventivos, la recomendación técnica para niños es utilizar mallas de 0.8 mm, capaces de resistir hasta 100 kilos. Estos productos incluyen protección UV para soportar la exposición solar. Aunque existen versiones de hasta 120 kilos, la durabilidad es un factor crítico: se recomienda el reemplazo total cada dos años. Aunque el material puede «guatearse» por el frío en invierno y tensarse nuevamente con el calor, al cumplirse los dos años la estructura tiende a ceder de forma definitiva, perdiendo su efectividad frente a impactos.
Consejos para mantener la seguridad
No basta con instalar el sistema; el cuidado diario es esencial. Véliz advierte que, si el dueño de casa nota que la malla pierde tensión, es un error solicitar solo un reajuste, ya que el material desgastado terminará rompiéndose. Otros consejos de mantención incluyen:
- Protección contra mascotas: Si hay gatos, se sugiere aplicar un spray repelente para evitar que aruñen o corten el tejido.
- Uso responsable: Evitar apoyarse o recargarse sobre la malla. A diferencia de un muro, el peso constante del cuerpo humano sobre la red acelera significativamente su pérdida de tensión y vida útil.