El desafío de Lincolao en el gabinete
La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, se refirió recientemente a los desafíos de su gestión y el proceso de adaptación que enfrenta al integrar el gabinete. Tras residir más de tres décadas en Estados Unidos, la secretaria de Estado admitió que el mayor reto en su rol es comprender la dinámica de la política chilena, un entorno distinto al que estaba acostumbrada durante sus 15 años de experiencia en gestión pública y asesoría gubernamental en el extranjero.
Adaptación tras décadas en el extranjero
En una entrevista concedida a Mesa Central de Tele13 Radio, la autoridad confesó que le sorprende tener que responder a menudo por controversias políticas —como la reciente salida del exsubsecretario Rafael Araos o cuestionamientos por la Ley del Lobby— en lugar de enfocarse en materias técnicas de su cartera. Lincolao explicó: «Llevo dos meses en Chile, yo viví más de 30 años en Estados Unidos. Entonces me estoy acostumbrando, tratando de adaptarme al cambio».
Pese a contar con un doctorado en gestión y administración pública, la ministra enfatizó que su labor actual requiere nuevas habilidades. «La vida es aprendizaje, todos los días se aprende algo nuevo. Yo aprendí gestión pública en Estados Unidos, tengo un doctorado y trabajé muy cercanamente a varios gobiernos», destacó, reforzando que el aprendizaje sobre el escenario político nacional es, precisamente, una parte integral del trabajo que debe desempeñar.
Aclaraciones sobre Ley del Lobby
La secretaria de Estado también abordó las críticas por reuniones con gigantes tecnológicos que no habrían sido debidamente registradas. Sobre el encuentro del 4 de abril con Google Workspace, proveedores de servicios de correo electrónico del ministerio, Lincolao sostuvo que, tras consultar con abogados y expertos, determinaron que dicha instancia no requería registro bajo la Ley del Lobby. No obstante, afirmó que están revisando el caso para realizar cualquier inscripción necesaria si así correspondiera.
Respecto a la reunión con Meta, la ministra aclaró que la cita estaba programada para el 9 de abril, jornada posterior a los hechos ocurridos en Valdivia. Debido a otras diligencias, ella no pudo asistir, por lo que el encuentro fue liderado por el subsecretario y se encuentra debidamente registrado, despejando así las dudas sobre la transparencia de su gestión ante estos casos.