El costo de una carrera precoz
La reconocida influencer ICata, cuyo nombre real es Catalina Salazar, sorprendió a sus seguidores en redes sociales al sincerarse sobre los efectos negativos que tuvo en su salud su carrera como gimnasta de alto rendimiento. A través de un video en su cuenta de Instagram, la creadora de contenido se sumó a una tendencia digital para revelar facetas de su historia que, lejos de ser envidiables, exponen la dureza de haber sacrificado su infancia.
Según relató la joven, su trayectoria comenzó a los 5 años con su primera competencia formal. La exigencia escaló rápidamente: a los 8 años ya entrenaba en el Centro de Alto Rendimiento (CAR), integrándose posteriormente a la selección nacional. Para los 12 años, ICata ya representaba al país en campeonatos sudamericanos en Ecuador, viajando sin sus padres, una dinámica que mantuvo hasta los 15 años antes de insertarse en el mundo laboral.
Secuelas físicas y estrés crónico
El impacto en su cuerpo ha sido profundo y duradero. La influencer detalló un complejo cuadro clínico que incluye osteocondrosis, hiperlordosis, escoliosis y esguince crónico en su pie derecho. Sin embargo, uno de los problemas que más ha marcado su vida son los constantes brotes de herpes, los cuales asocia directamente a sus niveles de defensas y al estrés acumulado.
«En mi foto de kínder salgo con un herpes en la boca. Me bajan las defensas, herpes; paso mucho calor, herpes; como mucho chocolate, herpes. Toda mi vida me salen herpes», explicó la influencer sobre su condición recurrente.
ICata criticó la falta de enfoque integral que existía años atrás en el deporte competitivo. Señaló que en aquella época no se consideraba el cuidado del cuerpo del deportista mediante fisiología, kinesiología o apoyo psicológico, lo que dejó repercusiones permanentes en su salud.
Problemas de sueño y el impacto emocional
A las dolencias físicas se suma una lucha constante contra el insomnio. Catalina confesó que dormir siempre ha sido una «pesadilla» y que, a sus 31 años, aún le cuesta encontrar tranquilidad al descansar. Este cuadro se vio gravemente afectado tras un violento asalto ocurrido hace algunos años en su propio hogar mientras ella se encontraba dentro.
La influencer compartió que, en su niñez y adolescencia, el estrés de la competencia se manifestaba físicamente con llagas en la boca y una profunda necesidad de compañía para dormir, buscando refugio en la pieza de su hermana. Actualmente, ICata reflexiona sobre su pasado deportivo con una mirada agridulce: «Ser deportista de élite desde tan pequeña claramente roba parte de tu infancia. Te da tanto como te quita», concluyó sobre su experiencia de vida.