El economista Jerome Powell cerró este viernes su ciclo al mando de la Reserva Federal (Fed), poniendo fin a un periodo de ocho años de alta complejidad. Su gestión estuvo definida por el impacto de la pandemia del covid-19, un escenario de elevada inflación y la constante tensión política generada por Donald Trump, mandatario que lo designó inicialmente para el cargo.
La trayectoria de Powell en el sistema financiero comenzó en 2011, cuando el entonces presidente Barack Obama lo nominó para la Junta de Gobernadores. Tras una carrera consolidada en la banca de inversión y como subsecretario del Tesoro, asumió la presidencia de la Fed en 2018, sucesor de Janet Yellen, bajo el respaldo inicial de Trump por su capacidad de consenso y visión económica.
Del auge a la crisis inflacionaria
Al asumir, Powell enfrentó un panorama con un crecimiento superior al 4%, paro en mínimos históricos e inflación cercana al 2%. Durante el primer año, la Fed aplicó cuatro alzas de tipos para enfriar la economía, otorgando una capacidad de maniobra vital ante lo que vendría después. En marzo de 2020, ante el impacto del coronavirus, el organismo recortó el referencial hasta dejarlo prácticamente en el 0%, nivel que se mantuvo durante casi dos años.
Para febrero de 2022, el escenario cambió radicalmente. Con una inflación cercana al 8% interanual, la Fed viró su política. En los 18 meses siguientes, el organismo incrementó los tipos en más de cinco puntos porcentuales. Este enfoque fue blanco de críticas por parte de Kevin Warsh, su sucesor, quien cuestionó que la Fed mantuviera un perfil expansivo demasiado tiempo, permitiendo que los precios superaran la meta del 2% durante un quinquenio.
Presiones políticas y el futuro de la Fed
El retorno de Trump al poder en 2025 reavivó las fricciones. El presidente presionó públicamente por una flexibilización monetaria más acelerada, llegando a insultar a Powell al llamarlo “cretino” por no ceder a sus peticiones. La tensión escaló a una investigación penal del Departamento de Justicia por supuestos sobrecostes en la renovación de la sede de la Fed, caso que fue archivado en abril tras la intervención de un juez que señaló motivaciones políticas.
El presidente estadounidense acabó atacando personalmente a Powell, al que llegó a llamar “cretino” y al que ha acusado de perjudicar la economía del país al no atender sus peticiones por una rebaja más agresiva de los tipos de interés.
A pesar de la salida de la presidencia, Powell anunció que permanecerá en la junta de gobernadores hasta 2028, supeditando su retiro total a la culminación de una investigación interna sobre dichos sobrecostos. Kevin Warsh hereda ahora una Fed con un clima enrarecido por estas presiones y las dificultades que impone la guerra contra Irán, la cual presiona la inflación y limita el margen de maniobra de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) para reducir las tasas de interés.