El dardo de Meza a Renovación Nacional
El diputado del Partido Republicano, José Carlos Meza, se refirió al reciente rechazo de los parlamentarios de Renovación Nacional (RN) respecto a la eliminación de la franquicia Sence, medida incluida en el proyecto de Reconstrucción Nacional. Según el legislador, este episodio representa un evidente «desmarque» por parte de sus aliados en la derecha, aunque aclaró que es una actitud que no le genera sorpresa.
El conflicto se originó en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, donde el artículo 27 de la propuesta fue desestimado. Esto ocurrió debido al voto en contra de los diputados integrantes de la instancia, Diego Schalper y Eduardo Durán, ambos de las filas de Renovación Nacional, impidiendo el avance del articulado en dicha etapa legislativa.
«No se puede pedir peras al olmo»
En declaraciones a Radio Duna, Meza fue tajante al evaluar el comportamiento de sus socios políticos. El parlamentario señaló que «uno no le puede pedir peras al olmo», argumentando que tanto RN como la UDI deben actuar conforme a su ADN político histórico. Recordó, además, que estos mismos diputados ya habían mantenido posturas similares durante el mandato del expresidente Sebastián Piñera.
«Sería ingenuo de mi parte sorprenderme ahora que tengan una actitud similar», complementó el legislador republicano. Aunque Meza admitió que le hubiese gustado un apoyo total a la iniciativa, insistió en que el rechazo es parte de la «libertad» que poseen otros sectores de la oposición, dejando claro que, a su juicio, ellos no están «100% comprometidos» con el liderazgo de José Antonio Kast, a diferencia de lo que ocurre en la bancada republicana.
Contexto legislativo tenso
Pese a la crítica política, el diputado intentó bajar el perfil a la fricción parlamentaria señalando que «lo desdramatizaría un poco». Este desacuerdo en la Comisión de Hacienda se suma a otras tensiones en la agenda legislativa actual, marcadas por las preocupaciones manifestadas recientemente por la ministra Chomali sobre reportes de migrantes irregulares y la inquietud de la ministra Steinert ante las exigencias del Congreso por un plan de seguridad estructurado.