A dos meses de haber asumido el liderazgo del Ministerio de Seguridad, la secretaria de Estado Trinidad Steinert generó revuelo político tras admitir que la exigencia de un plan de seguridad formal, estructurado y documentado por escrito no formaba parte de lo que esperaba enfrentar en su gestión. Esta revelación surge en medio de constantes cuestionamientos desde la oposición y sectores oficialistas por la supuesta falta de una hoja de ruta clara en la cartera clave del gobierno de José Antonio Kast.
La sorpresa de la ministra frente a las exigencias parlamentarias
La titular de Seguridad explicó que el ritmo intenso de la cartera y su enfoque en el trabajo en terreno han marcado sus primeras semanas, pero reconoció que la presión por un documento oficial le resultó inesperada. “Hay aspectos que han sido más complejos que me llaman la atención, pero nada que no sea abordable. Como por ejemplo, esta demanda que yo no me esperaba de la exigencia de un plan de seguridad estructurado, concreto”, sostuvo la autoridad.
La declaración cobra relevancia debido a la crítica persistente sobre la falta de definiciones técnicas del nuevo ministerio. Steinert detalló que, tras recibir observaciones desde el Senado, el equipo tuvo que reformular el documento original al no cumplir con los requisitos esperados por los legisladores. Posteriormente, el proceso se replicó en la Cámara de Diputados y en presentaciones académicas recientes.
Formalización y respuesta política ante las críticas
Ante la controversia, la ministra anunció que el ministerio entregará una respuesta formal mediante una resolución exenta en los próximos días. “En definitiva, ante la demanda de muchas autoridades, se va a dar cuenta de ello de manera formal a través de una resolución exenta, en los próximos días, por escrito, con formato y todo”, puntualizó, restando dramatismo al señalar que se trata principalmente de un trámite administrativo.
Sobre los cuestionamientos a su liderazgo, Steinert desestimó que los ataques tengan un trasfondo personal. “Tiendo a pensar que no es algo personal porque hay gente que no me conoce ni conoce mi trabajo y no tiene por qué hacerlo”, afirmó. Respecto al tiempo transcurrido, defendió la instalación del ministerio comparándolo con procesos previos: “Sí llama la atención que otros gobiernos se demoraron mucho más; nosotros llevamos 60 días, entonces hay que hacer algo serio”.
La ministra concluyó insistiendo en que, más allá de la formalidad exigida, el plan existe y está operativo. Queda pendiente ver si la entrega del documento técnico en las próximas semanas logrará calmar las tensiones en el Congreso y satisfacer las expectativas de una ciudadanía que demanda resultados inmediatos ante la crisis delictual.