La carrera por la secretaría general de las Naciones Unidas ha llevado a la expresidenta Michelle Bachelet a desplegar una intensa agenda internacional. En el centro de su estrategia se encuentra un próximo viaje a Rusia para sostener una reunión con el presidente Vladimir Putin, figura determinante al ser uno de los cinco integrantes permanentes del Consejo de Seguridad con derecho a veto.
El proceso para suceder a António Guterres, cuyo periodo al mando del organismo finaliza el 1 de enero de 2027, ha obligado a la exmandataria a buscar respaldos estratégicos globales. El coordinador de su campaña en Chile, el exministro de Relaciones Exteriores Heraldo Muñoz, confirmó los pasos a seguir de la exjefa de Estado.
Gestiones diplomáticas en el Consejo de Seguridad
Según detalló Muñoz, la hoja de ruta de Bachelet contempla visitar a todos los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
La expresidenta Bachelet pretende visitar todos los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, incluyendo Rusia. Estas gestiones estarán a cargo de las cancillerías de Brasil y México.
Aunque todavía no existe una fecha oficial para su llegada a Moscú, fuentes cercanas al círculo de la exmandataria deslizaron que la cita con Putin podría materializarse entre fines de mayo y la primera semana de junio. Esta gestión es crucial para despejar el camino diplomático ante los bloques con poder de veto.
Apoyos regionales y escenario político en Chile
La agenda de la expresidenta ha sido frenética. Durante esta semana, Bachelet mantuvo encuentros con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y autoridades de Uruguay. Asimismo, este jueves tiene agendada una reunión con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien es una de las líderes que ya comprometió su respaldo público.
Este despliegue ocurre en un complejo escenario interno, ya que el Gobierno del presidente José Antonio Kast retiró formalmente el apoyo del Estado chileno a su postulación. Frente a esto, la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, defendió la labor de la exmandataria:
Es evidente que se ha reunido con líderes mundiales hace bastante tiempo, ha estado logrando otros apoyos; por lo tanto, es evidente que ella es la mejor candidata para encabezar la ONU en estos tiempos.
A pesar de estas gestiones, la candidatura de Bachelet sigue generando tensiones en el espectro político nacional, con sectores oficialistas que respaldan la postura del actual Ejecutivo. El éxito de su carrera dependerá, en última instancia, de cuánto apoyo logre consolidar en este despliegue internacional, proyectando su influencia hacia la votación definitiva en la ONU.