El Club Deportivo Montevideo de Olmué rompió el silencio tras el violento incidente ocurrido el pasado 10 de mayo, el cual terminó con el diputado Javier Olivares (PDG) agredido y dos personas detenidas. A través de una declaración pública, la institución desmintió categóricamente que existiera una motivación política detrás de los hechos, contradiciendo la versión entregada por el parlamentario.
El origen del conflicto según el club
Desde la institución deportiva señalaron que el diputado llegó al aniversario número 53 del club a las 00:27 horas por iniciativa propia, sin contar con una invitación oficial. Según el relato de los organizadores, Olivares mantenía una actitud «festiva y altamente extrovertida», mientras era grabado por su equipo audiovisual. Los testigos afirman: «Considerando su comportamiento, expresiones y forma de actuar, se presume que el diputado se encontraba bajo los efectos del alcohol».
El incidente habría escalado cuando el parlamentario dirigió insultos y expresiones ofensivas hacia una asistente al evento. Ante esto, su cónyuge reaccionó propinándole un golpe de puño en el rostro. El comunicado enfatiza que, en ese momento, «no existió por parte de esta persona ninguna expresión de carácter político».
Riñas y versiones cruzadas
El escrito detalla que, tras el primer altercado, Olivares intentó incitar a continuar la pelea fuera del recinto. Según el club, el diputado y su equipo agredieron reiteradamente con golpes de puño y patadas a la persona que lo golpeó primero, lo que provocó que el hermano del agredido interviniera para defenderlo. «En dicha instancia intervino el hermano de la persona afectada, generándose posteriormente una riña entre ambas partes», explicaron desde la organización.
El Club Montevideo aclaró que estos hechos no fueron denunciados por la parte agresora ante el temor de una detención inmediata. Asimismo, la institución rechazó las amenazas vertidas por el diputado contra sus integrantes, señalando que tales declaraciones «solo contribuyen a aumentar la tensión y perjudican el trabajo social, comunitario y deportivo» que realizan hace más de cinco décadas.
La defensa del diputado Olivares
Por su parte, el parlamentario insiste en que su presencia en el lugar fue breve, asegurando que solo permaneció seis minutos antes de ser atacado «maleteramente por la espalda». Olivares descartó haber tenido algún tipo de discusión previa o haber gritado consignas políticas. En declaraciones a la prensa, el diputado afirmó que su atacante contaría con prontuario policial, incluyendo antecedentes por tráfico de drogas y porte de armas.
«Yo no entablé diálogo con nadie, no se gritó nada, yo no grité ninguna consigna política contra nadie», sostuvo Olivares, enfatizando que continuará visitando el territorio a pesar del suceso. Actualmente, la situación continúa en desarrollo mientras las autoridades investigan los antecedentes de los dos detenidos por esta riña en la Región de Valparaíso.