La ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, endureció este lunes su postura frente al Partido Comunista (PC) en medio de la creciente polémica por los llamados a movilizaciones. Esta controversia surgió tras el debate del proyecto de Reconstrucción Nacional, marcando una alineación con las críticas expuestas previamente por el presidente José Antonio Kast.
El conflicto se originó cuando la diputada comunista Lorena Pizarro instó a sus bases a “organizarse” y “movilizarse” para ejercer presión sobre la discusión legislativa de la iniciativa gubernamental. Ante esto, la ministra Sedini sentenció: “El Partido Comunista no puede dar cátedra de democracia a nadie”.
La arremetida del Ejecutivo contra el PC
Las palabras de Lorena Pizarro provocaron una respuesta inmediata desde el oficialismo. A través de la red social X, el presidente José Antonio Kast acusó a la colectividad de buscar “agitar las calles y frenar los avances que democráticamente impulsan el Gobierno y el Congreso” tras haber sido “derrotado en las urnas”.
Más tarde, Sedini profundizó esta línea argumental, acusando a sectores de la oposición de preferir el “sabotaje legislativo” y la presión callejera sobre el diálogo político. “Sabemos que hay una oposición que está dispuesta a dialogar y a hacer las cosas bien, y otra que no: una que prefiere el sabotaje legislativo y la movilización en las calles para hacer presiones y resolver las diferencias”, afirmó la vocera.
Institucionalidad y controversia legislativa
La ministra también cuestionó la visión de la diputada Pizarro respecto al Congreso, argumentando que sus acciones debilitan la institucionalidad. “El Congreso es el lugar donde se tiene que dar el diálogo democrático. Y cuando ella le quita peso político, lo que está haciendo es desconocer nuestras instituciones”, enfatizó Sedini.
El Partido Comunista no puede dar cátedra de democracia a nadie. Esa no es la forma de hacer política, de hablar de democracia.
Sedini incluso vinculó su juicio a casos judiciales que involucran a militantes de la colectividad. Reiteró que el Ejecutivo mantendrá su defensa por las vías “pacíficas, diplomáticas y también en el Congreso” para lograr el avance de las reformas planteadas.
¿Qué ocurrirá con el proyecto de Reconstrucción Nacional?
La tensión se vive en un momento crítico de la tramitación legislativa, donde el proyecto enfrenta una compleja agenda marcada por cientos de indicaciones presentadas por parlamentarios opositores. La vocera acusó específicamente que, en la Comisión de Hacienda, “algunos parlamentarios de oposición trataron, a través de este tsunami de observaciones, dilatar este proyecto”.
Incluso el PPD ha manifestado críticas a esta estrategia dilatoria, según destacó Sedini, llamando a un trámite “responsable”. De cara al futuro, el Gobierno prepara indicaciones para recoger observaciones de gremios y organizaciones sociales, con el objetivo de mejorar la propuesta y alcanzar acuerdos, en un escenario donde el oficialismo acusa una estrategia deliberada para frenar el avance del proyecto.