Tensión por los llamados a la movilización
La reciente invitación de la diputada del Partido Comunista (PC), Lorena Pizarro, a “organizarse y movilizarse” generó una rápida reacción en el Ejecutivo. La parlamentaria argumentó que tras el retorno a la democracia en 1990 se instaló la lógica de que el Congreso resuelve todos los problemas, planteando que es necesario que la gente presione en las calles para exigir derechos.
En declaraciones a Radio Nuevo Mundo, Pizarro enfatizó que “si nosotros tenemos las graderías y afuera del Congreso, la gente protestando por sus derechos, no son beneficios, son derechos, otro gallo canta”. La legisladora sostuvo que el oficialismo no podrá frenar las políticas del gobierno de “extrema derecha” sin la organización del pueblo para detener lo que calificó como “retrocesos criminales”.
La postura del Gobierno y el ministro Poduje
El Presidente de la República, José Antonio Kast, fue uno de los primeros en criticar estos dichos a través de su cuenta de X. El mandatario acusó al PC de intentar “agitar las calles y frenar los avances que democráticamente impulsan el Gobierno y el Congreso” tras haber sido derrotados en las urnas.
En la misma línea, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, respondió a la consulta sobre estas convocatorias, las cuales también fueron respaldadas por el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona. “Bueno si es que respetan el Estado de Derecho y no rompen nada… el que rompe, paga, eso habría que decirles”, sentenció el secretario de Estado.
Defensa desde el Partido Comunista
Por su parte, Lautaro Carmona, timonel del PC, salió al paso de las críticas emitidas por el Presidente Kast. El dirigente justificó los planteamientos de la diputada Pizarro, asegurando que ella solo estaba visibilizando y recogiendo lo que ocurre cotidianamente “en la vida real” dentro de la sociedad chilena.