Preocupación por la salud de la voz de Total Eclipse of the Heart
La reconocida cantante británica Bonnie Tyler, un ícono musical de la década de los 80, se encuentra actualmente en estado de coma inducido. La artista fue sometida a una intervención quirúrgica de carácter urgente por complicaciones intestinales, según confirmó su entorno cercano el pasado viernes.
El portavoz de la cantante, Judd Lander, emitió un comunicado oficial a través de la agencia AFP señalando: «Los médicos de Bonnie la han colocado en coma inducido para favorecer su recuperación. Les pedimos que respeten su privacidad en estos momentos difíciles».
Detalles de la hospitalización en Portugal
La artista, que está próxima a cumplir 75 años, ingresó al centro hospitalario el pasado miércoles en la ciudad de Faro, ubicada en el sur de Portugal. En dicha zona, la intérprete cuenta con una residencia secundaria. Inicialmente, su equipo había informado que la operación se había desarrollado con éxito y que la cantante se encontraba en proceso de recuperación, sin entregar mayores detalles sobre la gravedad del cuadro clínico que obligó a esta medida médica.
La emergencia sanitaria ha obligado a cancelar sus compromisos profesionales inmediatos. La cantante tenía programado iniciar una gira el próximo 22 de mayo, la cual incluía presentaciones en Alemania, Austria y el Reino Unido.
Trayectoria de una leyenda de la música
Nacida bajo el nombre de Gaynor Hopkins en Gales, la artista alcanzó la fama mundial a fines de los años 70 con el hit «It’s a Heartache». Posteriormente, consolidó su estatus de estrella global durante los 80 con éxitos memorables como «Total Eclipse of the Heart» (1983) y «Holding Out for a Hero» (1984).
A lo largo de su carrera, se ha caracterizado por su distintivo tono de voz ronca. Dentro de sus hitos recientes, destaca su participación en el Festival de Eurovisión en 2013 representando a su país con la canción «Believe in Me», donde alcanzó el decimonoveno puesto. Asimismo, en 2023, recibió un importante reconocimiento del Rey Carlos III, quien la nombró miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por su contribución a la música.