Un grave incidente médico mantiene en vilo a una familia en Brisbane, Australia, luego de que un niño de 1 año, identificado como Dusty, cayera en coma tras inhalar accidentalmente un producto utilizado para decorar repostería. El hecho ocurrió cuando su madre, Katie Robinson, se encontraba preparando un pastel temático del personaje ‘Bluey’ para el cumpleaños del hijo de su mejor amiga.
Mientras la mujer trabajaba en la decoración, el pequeño Dusty aspiró el denominado “polvo de oro”, sustancia que le provocó un desplome inmediato. Según explicó Rochelle Evrard, mejor amiga de Katie, a través de una campaña en GoFundMe, el peligro radica en la composición química del elemento utilizado.
“Cuando el polvo se mezcla con agua, se convierte en pasta, por lo que inmediatamente bloqueó los pulmones de Dusty”, detalló Rochelle Evrard sobre la emergencia.
Tras perder el conocimiento, el menor fue trasladado de urgencia a un hospital de Brisbane, donde tuvo que ser sometido a una cirugía de emergencia para intentar despejar sus vías respiratorias. Debido a la gravedad del cuadro clínico, los médicos decidieron inducirle un estado de coma. Evrard confirmó que el producto responsable ya fue retirado de las estanterías y destruido por completo.
Estado de salud y advertencias sanitarias
Sobre el pronóstico médico del menor, se informó que durante la noche presentó episodios de fiebre e hipertensión, obligando al personal de salud a realizar ajustes en su asistencia respiratoria, moviendo el tubo desde la boca hacia la nariz para mejorar su comodidad. Afortunadamente, hacia el miércoles 6 de mayo, surgieron señales positivas en su evolución.
“Están comenzando a disminuir los medicamentos en el pequeño y está reaccionando. Con suerte, abrirá los ojos pronto”, comunicó Evrard. Ante este escenario, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos reforzó su llamado a panaderos caseros y comerciales para evitar el uso de decoraciones no comestibles en alimentos.
La agencia enfatiza que no se deben utilizar brillantinas o polvos decorativos a menos que estén certificados explícitamente como comestibles. Los productos seguros suelen contener azúcar, goma arábiga, maltodextrina o almidón de maíz, además de colorantes aprobados. Por el contrario, si la etiqueta solo indica “no tóxico” o “solo para fines decorativos”, sin detallar ingredientes, el artículo podría contener metales pesados o materiales peligrosos para el consumo humano.