El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, causó revuelo este miércoles al declarar que la gente en Venezuela está «bailando en las calles» debido a los beneficios económicos de las inversiones en petróleo. Estas afirmaciones se produjeron durante un evento en la Casa Blanca, donde Trump destacó una relación renovada con el país sudamericano y los potenciales ingresos derivados de negocios energéticos.
Según Trump, la euforia en Caracas se debe a que «está entrando mucho dinero» de acuerdos petroleros concretados cuatro meses después de la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro. El líder republicano reveló haber cenado en la Casa Blanca con los presidentes de importantes petroleras estadounidenses, incluyendo ExxonMobil y Chevron, quienes, aseguró, manifestaron gran interés en operar en Venezuela.
Este interés empresarial se alinea con declaraciones previas. El 1 de mayo, Darren Woods, director ejecutivo de ExxonMobil, había expresado a la cadena CNBC su evaluación de posibles inversiones en Venezuela. Este giro es significativo, ya que meses antes, Woods había considerado que la inversión en el país caribeño no era viable, incluso tras reuniones en la Casa Blanca. Los cambios en las regulaciones energéticas y los términos contractuales impulsados por el Gobierno interino de Delcy Rodríguez, con la aprobación de la Administración Trump, habrían propiciado esta nueva postura.
Antes de estas optimistas declaraciones de Trump en el Despacho Oval, su Administración ya había indicado una relajación de sanciones. Se concedió una licencia que permite a diversas entidades comenzar a asesorar al Gobierno de Venezuela y a la petrolera nacional PDVSA en la reestructuración de su deuda, un paso clave hacia la normalización económica.
La semana pasada, el Gobierno de Delcy Rodríguez formalizó dos nuevos acuerdos energéticos con las compañías estadounidenses Overseas Oil Company y Crossover Energy Holding. Estos pactos surgieron tras la visita de una delegación de la Casa Blanca a la capital venezolana para anunciar progresos en este sector. Rodríguez especificó que los acuerdos abarcan campos en los estados de Anzoátegui (noreste), Monagas (este) y Barinas (oeste), enfocados en la explotación de petróleo y gas asociado. La meta es que este gas «pueda servir de impulso para el sistema eléctrico venezolano».
¿Qué implicancia tienen estos movimientos para el futuro económico venezolano? Una proyección de la Organización de Naciones Unidas (ONU), publicada a finales de abril, anticipa que Venezuela podría obtener más de 22.000 millones de dólares en ingresos por exportaciones petroleras para 2026. Esto representaría un aumento de más del 50% respecto a los 14.713 millones de dólares recibidos el año pasado, proyectando un panorama de recuperación económica impulsado por el sector energético.