La jefa de bancada del Partido Comunista, Daniela Serrano, lanzó una dura arremetida contra el diputado del Partido de la Gente (PDG), Javier Olivares. El conflicto escala tras un tenso enfrentamiento que el parlamentario tuvo con la diputada Lorena Pizarro, motivado por el uso de una capa de estilo militar prusiano que, según diversos sectores, evoca directamente la indumentaria del fallecido dictador Augusto Pinochet.
¿Qué desató la polémica en el Congreso Nacional? La controversia comenzó este martes cuando Javier Olivares se presentó en la sede legislativa luciendo dicha prenda. La situación escaló rápidamente debido a la carga simbólica de la vestimenta, lo que derivó en un cara a cara con Lorena Pizarro. Posteriormente, el diputado del PDG utilizó sus redes sociales para defenderse, desestimando las críticas y calificando la reacción de la izquierda como una búsqueda de “polémicas artificiales”.
En un intento por ironizar sobre el conflicto, Olivares publicó en internet un meme donde aparece junto a la diputada Pizarro con el mensaje “Me compra parches curita”, lo que intensificó el malestar en el oficialismo. Por su parte, la diputada Pizarro respondió a través de sus canales digitales, señalando que estas acciones constituyen una banalización del dolor de las víctimas de la dictadura y una provocación inaceptable dentro de un espacio democrático.
La postura del Partido Comunista y el futuro del conflicto
Ante este escenario, Daniela Serrano intervino para respaldar a su colega y condenar la conducta de Olivares. La parlamentaria fue enfática al señalar:
“Este tipo de actitudes son absolutamente inaceptables. No permitiremos que se denoste a una diputada de nuestro Partido mediante ataques mezquinos y cobardes. Lo que corresponde ahora es que Olivares pida disculpas públicas y deje de una vez por todas los intentos de insultar la memoria histórica de Chile haciendo apologías a un dictador”.
El incidente ha generado una ola de comentarios en el mundo político y redes sociales, marcando un nuevo foco de tensión en la agenda legislativa. Hasta el momento, el diputado Olivares no ha dado señales de retractarse, mientras que desde la bancada comunista mantienen la presión para que las disculpas se hagan efectivas. ¿Tomará el parlamentario medidas para calmar las aguas o la confrontación política escalará a instancias éticas dentro del Congreso?