Un esperado informe de la Contraloría General de la República se cierne sobre la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y las proyecciones no son alentadoras. Altas fuentes judiciales consultadas por Ex-Ante adelantaron que el organismo cuestionará duramente el rol de la secretaria de Estado en el polémico caso del despido de una alta funcionaria de la PDI, situación que genera un nuevo foco de tensión en el gabinete.
La polémica se origina en un oficio que la entonces fiscal de Tarapacá, hoy ministra Steinert, envió en marzo al director de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna. En dicho documento, Steinert solicitaba antecedentes sobre un caso que ella lideraba: la operación para desbaratar el mediático Clan Chen a principios de este año, específicamente la redestinación de cuatro policías de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado. Para entonces, la ministra Steinert era fiscal de Tarapacá y lideraba el mediático caso.
Las razones detrás del quiebre
Apenas dos días después de que el Presidente Kast asumiera en La Moneda, la ministra Steinert envió este documento reservado a la PDI. Una semana más tarde, la subdirectora de Inteligencia de la institución, Consuelo Peña, fue destituida de su cargo. El 1 de abril, la Contraloría General de la República envió un oficio al ministerio que dirige Trinidad Steinert, solicitando explicar en un plazo de diez días las razones que la llevaron a pedir dichos antecedentes a la PDI.
Aunque la ministra ha negado cualquier intervención en la salida de Peña, la Contraloría, a solicitud del diputado socialista Raúl Leiva, está investigando si Steinert tenía las facultades para requerir esa información mientras aún era fiscal, considerando que la PDI depende del Ministerio de Seguridad.
Un informe que complica al Gobierno
Fuentes judiciales cercanas a la situación califican el próximo pronunciamiento de la Contraloría como “no será un informe amable”, anticipando un resultado desfavorable para la secretaria de Estado. Aunque el contenido exacto se mantiene en total reserva, se espera que el organismo realice objeciones significativas al oficio enviado por Steinert. Por su parte, el director Cerna ha sostenido que la decisión de despedir a Peña fue suya, aunque sin precisar los motivos de fondo que llevaron a esa determinación.
Momento crítico para Steinert
Este pronunciamiento de la Contraloría, que podría divulgarse esta semana o a más tardar la próxima, golpea a Steinert en un momento ya delicado de su gestión. Según la encuesta Cadem, es la segunda ministra con menor aprobación en el gabinete, y en el Segundo Piso de La Moneda existe una “mala evaluación” de su labor. Esto ha llevado al Gobierno a reforzar su equipo en el área de control del orden público, crucial para el “gobierno de emergencia”.
De lo que hasta ahora se sabe es que, durante su tiempo como Fiscal de Tarapacá, Steinert tuvo un quiebre con Consuelo Peña. La razón de aquello fue precisamente la determinación de la entonces jefa de inteligencia de la PDI de redestinar a cuatro funcionarios clave del equipo investigador del caso, incluyendo al subprefecto Mauricio Fuentes, quien era reconocido como un funcionario de confianza de la entonces persecutora.