Un violento robo afectó durante las últimas horas a un padre y su hija en la ciudad de Los Ángeles, región del Bío Bío. Las víctimas fueron interceptadas tras retirar la suma de $7 millones desde una sucursal bancaria, siendo seguidas por los antisociales hasta un local comercial ubicado en la calle Lientur.
El modus operandi fue planificado con precisión. Uno de los individuos ingresó al recinto comercial simulando ser un cliente común para esperar el momento exacto en que las víctimas se descuidaran. En ese instante, el sujeto arrebató el bolso que contenía el dinero en efectivo y emprendió la huida del lugar.
La situación alertó de inmediato a la mujer afectada, quien comenzó a pedir ayuda a gritos. Ante el llamado, un ciudadano que se encontraba en el sector decidió intervenir, persiguiendo al antisocial mientras se daba aviso inmediato a Carabineros de la zona para concretar la captura de los responsables.
Captura y recuperación del dinero
Tras el aviso, efectivos de la sección Centauro de la Prefectura Bío Bío N° 20 desplegaron un operativo en los alrededores. Gracias a la rápida coordinación, lograron localizar al autor material del robo en la Población O’Higgins, quien aún mantenía en su poder la totalidad de los $7 millones sustraídos.
Simultáneamente, los funcionarios policiales realizaron una revisión al automóvil utilizado para cometer el ilícito. En su interior, encontraron la cartera de la mujer y otras especies previamente robadas. Tras el hallazgo, se procedió a la detención de ambos sujetos, de 31 y 33 años respectivamente.
Antecedentes de los detenidos
La investigación policial reveló que ambos delincuentes cuentan con un amplio prontuario. Entre sus delitos anteriores destacan el robo por sorpresa e infracciones al artículo 444 del Código Penal. Se constató que portaban una herramienta de 5 centímetros, consistente en un trozo metálico, diseñada específicamente para pinchar neumáticos y así facilitar atracos.
Actualmente, los detenidos se encuentran a disposición del Ministerio Público para su respectivo control de detención. La justicia deberá determinar ahora las medidas cautelares pertinentes, mientras la comunidad local cuestiona los niveles de vigilancia en los perímetros cercanos a entidades bancarias en la capital provincial.