Tras una semana marcada por declaraciones que escalaron la tensión dentro del gabinete, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, confirmó este martes desde la región del Bío Bío que finalmente acatará las instrucciones económicas impartidas por Hacienda. El secretario de Estado se comprometió a ejecutar los ajustes presupuestarios solicitados por su par, Jorge Quiroz.
La controversia se originó cuando Poduje desestimó públicamente las directrices de Quiroz, afirmando de manera tajante que su único jefe jerárquico era el presidente José Antonio Kast. En aquel momento, el titular de Vivienda también minimizó la autoridad de Quiroz, calificándolo apenas como “un ministro más entre muchos” en medio de las complejas negociaciones por la estrechez fiscal que atraviesa el país.
El llamado al orden y el cambio de postura
Ante la escalada del conflicto, esta misma mañana el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, intervino públicamente reconociendo la incomodidad que generaban los dichos de Poduje. Su llamado al orden pareció ser el detonante para que el titular de Vivienda moderara su postura y cerrara el episodio.
“Nosotros vamos a implementar los recortes que acordamos con el ministro Quiroz. Eso lo tenemos que hacer todos los ministros. Es una necesidad del país y vamos a trabajar en ese objetivo común”, declaró Poduje ante la prensa.
Con este giro, el Ejecutivo busca poner paños fríos a las fricciones internas que amenazaban la unidad del gabinete ante la difícil tarea de ajustar las arcas fiscales. Queda por ver cómo se traducirán estos recortes en la ejecución de las políticas habitacionales y si esta rectificación será suficiente para calmar las aguas al interior del equipo de Kast durante lo que resta de la actual administración.