La apuesta de Kast por un viejo amigo
El abogado Juan Carlos Canepa Foppiano, de 74 años, se perfila como la carta definitiva para asumir la embajada de Chile en Italia. La relación entre ambos es profunda, remontándose a hace unos 55 años, cuando fueron vecinos en el barrio Suecia, en la comuna de Providencia.
Tras un tiempo distanciados al mudarse de sector, el vínculo se retomó en un evento social durante 2016. Desde entonces, han consolidado una amistad que hoy los sitúa en esta negociación diplomática, donde Canepa llegaría para suceder en el cargo a Ennio Vivaldi.
El escollo de la doble nacionalidad
La oferta formal fue realizada por José Antonio Kast en diciembre, tras su triunfo electoral. Entre los factores que inclinaron la balanza a favor de Canepa destacan su conocimiento profundo de las costumbres italianas y su aguda lectura de la política local en ese país europeo.
Sin embargo, el nombramiento enfrenta un desafío legal concreto: Canepa posee nacionalidad chilena e italiana, ya que ambos padres nacieron en Italia. Esta doble nacionalidad le impide legalmente ejercer como embajador, por lo que el abogado debe renunciar a su ciudadanía extranjera, un proceso que se concretaría esta misma semana.
Redes estratégicas y perfil político
Más allá de su cercanía con Kast, el perfil de Canepa es particular. Aunque se define como una figura de derecha, es uno de los fundadores del Partido Republicano y cuenta con redes de influencia inusuales en el sector radical.
Hace siete años, el abogado comenzó a articular un grupo compuesto por militantes y exmilitantes del Partido Radical, con quienes sostiene reuniones periódicas hasta la actualidad. Este rol fue fundamental para acercar a diversas facciones políticas a la campaña del actual Mandatario, consolidando su perfil de operador político con capacidad de diálogo transversal.