Una preocupante alerta zoosanitaria se mantiene vigente en la región de Los Ríos, tras confirmarse el fallecimiento de 137 cisnes de cuello negro a causa de la gripe aviar. El brote, localizado específicamente en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, ha movilizado a los equipos del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para contener la propagación del virus en la zona.
El hallazgo de estos ejemplares ocurre tres semanas después de que el SAG detectara el primer caso de influenza aviar en este ecosistema durante el año en curso. Esta situación obligó a las autoridades regionales a coordinar acciones preventivas inmediatas para proteger tanto a la fauna silvestre como a las actividades productivas locales, manteniendo una vigilancia estricta similar a la que se ha implementado en otros puntos del país.
Balance de la emergencia y comparación con 2023
En declaraciones a Radio Bío Bío en Valdivia, el director regional subrogante del SAG, Eduardo Monreal, entregó detalles sobre la magnitud del fenómeno actual. La autoridad señaló que, si bien la cifra de 137 aves fallecidas es significativa, esta se mantiene por debajo de los niveles de mortalidad registrados el año pasado.
En 2023, la influenza aviar provocó la muerte de más de 500 aves silvestres en el mismo sector, una cifra que superó ampliamente el escenario que enfrentamos durante las últimas semanas, según indicó el director regional subrogante del SAG, Eduardo Monreal.
A pesar de que el impacto actual es menor en comparación con el periodo anterior, el SAG no bajará la guardia. Las autoridades continúan con los patrullajes y el monitoreo intensivo, reforzando la vigilancia no solo dentro del santuario, sino también en áreas urbanas. Un ejemplo reciente fue el retiro de un cisne de cuello negro desde el puente Pedro de Valdivia, el cual dio positivo al virus tras ser analizado por los especialistas.
¿Cuál es el riesgo para los predios cercanos?
Una de las mayores preocupaciones de la comunidad es la posible transmisión de la enfermedad hacia las aves de corral o traspatio. Al respecto, Eduardo Monreal fue enfático al aclarar que, hasta la fecha, el SAG no ha recibido denuncias ni se han confirmado focos de gripe aviar en los 66 predios que han sido catastrados en la zona de vigilancia.
La recomendación central del organismo es que la ciudadanía mantenga una actitud colaborativa. Se solicita a cualquier persona que observe aves muertas o con signos compatibles con la enfermedad en la vía pública, que realice la denuncia correspondiente ante el SAG de inmediato. Este monitoreo constante será vital para determinar si la situación logra estabilizarse en los próximos días o si se requieren medidas de control adicionales en la región.