En el marco de la estrategia para abordar la crisis migratoria, el director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, confirmó que la próxima semana el Presidente José Antonio Kast anunciará nuevas medidas enfocadas en los extranjeros que residen irregularmente en el país. El exparlamentario señaló que el Ejecutivo busca avanzar en la gestión de las aproximadamente 330 mil personas que se encuentran en esta situación, de las cuales 250 mil ya cuentan con su empadronamiento.
Respecto a la seguridad en el norte, Sauerbaum defendió con firmeza la construcción de la zanja, parte del Plan Escudo Fronterizo, calificándola como una medida disuasiva clave.
«Estuve en la zanja, al medio, y es un efecto disuasivo bien importante. Es una cosa de 3×3, donde si uno se cae ahí no puede volver a salir porque las paredes son de arena y, por lo tanto, uno no tiene de dónde tomarse; se derrumba»
, enfatizó tras su reciente visita a Arica.
Tecnología y control fronterizo
El director aclaró que la zanja no opera de forma aislada. Según explicó, la vigilancia fronteriza se complementa con camionetas equipadas con cámaras de 360°, capaces de detectar movimiento hasta a 6 kilómetros de distancia mediante sistemas de infrarrojo, además del despliegue de drones nocturnos. El objetivo, según la autoridad, es lograr una disminución sostenida en los ingresos clandestinos, tendencia que ha comenzado a observarse desde la elección del presidente Kast.
En cuanto a las cifras, el funcionario detalló que, desde enero a la fecha, se ha registrado la salida voluntaria de cerca de 2.500 personas. Este fenómeno, en parte influenciado por la coyuntura política en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, es visto por el gobierno como una señal positiva que pretenden potenciar mediante un plan de salidas voluntarias que será oficializado prontamente.
Desafíos diplomáticos y regularización
Uno de los mayores obstáculos para gestionar los retornos es la ausencia de relaciones consulares con Venezuela. Sauerbaum expuso casos críticos, como el de un ciudadano extranjero hospitalizado hace dos años en Calama que desea regresar a su país, pero cuya repatriación es actualmente imposible. Ante esto, el Servicio de Migraciones mantiene gestiones a través de la Cancillería y mediaciones con Estados Unidos para restaurar canales diplomáticos.
Sobre la regularización, la autoridad fue tajante: la ley impide regularizar a quienes ingresaron por pasos no habilitados. Por ello, la propuesta del gobierno será incentivar la salida voluntaria sin sanciones para facilitar una posible reingreso regular. Además, se endurecerán las fiscalizaciones, incluyendo multas severas a empresas que empleen a personas sin la documentación al día. ¿Lograrán estas medidas revertir definitivamente el flujo irregular hacia Chile en el norte del país?