En medio de una creciente tensión bilateral, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, lanzó una dura acusación contra su par colombiano, Gustavo Petro. El mandatario ecuatoriano afirmó que el gobierno de Colombia habría ordenado una incursión de guerrilleros armados dentro del territorio de Ecuador, agravando la crisis diplomática y comercial que afecta a ambos países.
«Varias fuentes nos han informado de una incursión por la frontera norte de guerrilleros colombianos, impulsada por el Gobierno de Petro», sostuvo Noboa a través de sus redes sociales. El jefe de Estado ecuatoriano instó a Petro a enfocarse en los problemas internos de su nación en lugar de buscar exportar conflictos a los países vecinos, aunque no precisó el punto exacto de la supuesta violación de soberanía.
La guerra comercial y el origen del conflicto
La disputa tiene un componente económico directo: a partir del 1 de mayo, entrarán en vigor aranceles del 100% a productos colombianos. Noboa justifica estas medidas al señalar que Colombia no realiza la vigilancia fronteriza necesaria para frenar el flujo de cocaína y la actividad de organizaciones criminales que ingresan a Ecuador.
La situación es alarmante si se considera que el país andino lidera los índices de homicidios en Latinoamérica, con una tasa superior a los 50 por cada 100.000 habitantes al año. El mandatario sostiene que la violencia local está alimentada por las toneladas de narcóticos que cruzan la frontera para ser distribuidas hacia Norteamérica y Europa.
Grupos criminales y tensiones previas
La influencia de disidentes de las FARC, como el Frente Oliver Sinisterra y los Comandos de la Frontera, se ha consolidado en zonas rurales de la frontera, donde operan tanto en el narcotráfico como en la minería ilegal. Estos grupos han sido catalogados como terroristas por Noboa, equiparándolos a las bandas locales que mantienen a Ecuador en una crisis de seguridad histórica.
El roce político suma otros episodios, como el asalto a la Embajada de México para recapturar al exvicepresidente Jorge Glas, cuya liberación ha sido solicitada por Petro. Asimismo, el presidente ecuatoriano ha llegado a cuestionar supuestos vínculos de Petro con alias Fito, líder de Los Choneros, durante una visita a Manta en 2025, acusación que ha sido negada tajantemente por el gobierno colombiano.
Actualmente, la incertidumbre persiste sobre el impacto real que tendrán las nuevas medidas económicas en la frontera. ¿Lograrán los aranceles del 100% presionar un cambio en la estrategia de seguridad fronteriza de Colombia o estamos ante una ruptura total de las relaciones diplomáticas en la región?