El Gobierno de Perú ha solicitado formalmente a Rusia información detallada sobre el paradero y estado de salud de decenas de peruanos que, bajo engaños, habrían sido reclutados para combatir en el frente de guerra en Ucrania. La Cancillería peruana entregó a la embajada rusa en Lima una nómina con los afectados, exigiendo datos urgentes tras reportarse la desaparición de contacto con al menos 130 ciudadanos.
Gestiones oficiales y advertencias
La Cancillería recordó que, según la Constitución peruana, es obligatorio contar con autorización previa para servir en fuerzas armadas extranjeras. Ante la gravedad del caso, el embajador en Moscú recibió instrucciones de redoblar el contacto con las autoridades locales para abordar esta problemática.
Paralelamente, el Ejecutivo formó un grupo de trabajo interministerial con la Policía Nacional, la Fiscalía y los ministerios de Interior, Defensa y Trabajo. Esta instancia no solo atenderá las denuncias de los familiares, sino que buscará perseguir activamente delitos como la trata de personas y el tráfico de migrantes.
Promesas falsas y redes de reclutamiento
Angie Mendoza, abogada representante de las familias, explicó que el método de captación suele ocurrir a través de redes sociales o antiguos contactos de la promoción militar o policial. Las víctimas fueron engañadas con ofertas de trabajo en áreas de seguridad, mecánica o transporte.
Los abogados expusieron que, a personas de bajos ingresos o desempleadas les prometen, un pago “atractivo” de entre 20.000 y 30.000 dólares cuando lleguen a Rusia y un salario de alrededor de 3.000 dólares mensuales, cantidades que familiares apuntan que no han recibido.
El panorama es alarmante, pues a los 130 casos iniciales se suma un segundo grupo identificado este martes, que alcanzaría las 250 personas distribuidas en distintas regiones de Perú. Hasta la fecha, la Embajada de Rusia no ha emitido declaraciones públicas, a pesar de las protestas de los familiares frente a su sede.
Recientemente, el Ministerio de Relaciones Exteriores facilitó el retorno de cuatro peruanos desde Moscú y uno desde Polonia, quienes combatieron en los bandos enfrentados. La campaña comunicacional que se pondrá en marcha buscará alertar sobre los riesgos de aceptar estas propuestas, mientras el gobierno mantiene las líneas abiertas para brindar asistencia ante una crisis que, lejos de cerrarse, parece estar sumando nuevos afectados cada día.