El expresidente de Bolivia, Evo Morales, arremetió duramente contra la actual gestión del Gobierno de Rodrigo Paz, tras darse a conocer que los cancilleres de ambos países buscan normalizar los vínculos diplomáticos. El líder altiplánico utilizó su cuenta en la red social X para manifestar su descontento, subrayando que Chile y Bolivia no pueden avanzar en una agenda seria sin abordar la histórica demanda de soberanía sobre el reclamo marítimo.
La postura de Morales frente a la diplomacia
Para el exmandatario, la actual estrategia boliviana carece de profundidad. Morales argumentó que el tema de fondo sigue sin resolverse, a pesar del fallo emitido por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el 1 de octubre de 2018. En aquella ocasión, el tribunal de La Haya desestimó los 14 argumentos presentados por Bolivia por un total de 12 votos contra 3, sentenciando que el Estado chileno no posee la obligación legal de negociar una salida soberana al océano Pacífico.
Como Estado boliviano, no podemos construir una relación seria con Chile ignorando nuestra histórica reivindicación marítima. La mediterraneidad impuesta con la Guerra del Pacífico sigue siendo una herida abierta, y el fallo de la CIJ dejó claro que el tema de fondo no está resuelto, declaró Morales.
El exgobernante enfatizó que la política exterior no puede limitarse a la gestión logística y comercial mientras se omite la demanda histórica del país. A su juicio, normalizar una relación asimétrica sin considerar los temas estructurales pendientes es una renuncia inaceptable para los intereses nacionales de Bolivia.
Críticas a la gestión migratoria y fronteriza
Además de la cuestión marítima, Morales cuestionó las políticas de seguridad en la frontera norte, las cuales atribuyó directamente a la administración del presidente José Antonio Kast. Según el líder político, existe una preocupante criminalización de los migrantes, ejemplificada mediante la construcción de zanjas y la militarización de las zonas limítrofes.
“Asimismo, no puede desentenderse de la criminalización de los migrantes, con un Estado que construye zanjas, militariza las fronteras, criminaliza la migración y ponen en riesgo vidas humanas”, sostuvo el exmandatario. Afirmó, además, que la integración real no puede construirse a costa del olvido o de políticas de exclusión que, a su parecer, ignoran la dignidad y los derechos fundamentales de los pueblos.
Contexto del acercamiento bilateral
Las críticas de Morales surgen precisamente tras los encuentros entre el canciller boliviano Fernando Aramayo y su par chileno, Francisco Pérez Mackenna. Ambos representantes se reunieron recientemente en el paso fronterizo Chungará–Tambo Quemado y posteriormente en La Paz, acordando convocar a la primera comisión bilateral de cooperación en asuntos consulares y migratorios.
Si bien los diplomáticos destacaron el carácter histórico de este diálogo y reafirmaron su compromiso con soluciones pacíficas, el escenario político regional se mantiene tenso. Queda por ver si el Gobierno boliviano mantendrá su agenda pragmática de cooperación o si, ante la presión de figuras como Morales, se intentará elevar el tono sobre la histórica demanda en las próximas rondas de negociación.