Una campaña llamada «Espacios libres de genocidio» en la ciudad de Pucón, en la región de La Araucanía, ha generado una ola de indignación y denuncias por parte de la Comunidad Judía en Chile. La campaña, que consiste en la colocación de stickers en diversos establecimientos comerciales, declara que dichos espacios «apoyan a Palestina libre de genocidio, ocupación y apartheid».
La Comunidad Judía reacciona con firmeza
Gabriel Silber, director de Asuntos Públicos de la Comunidad Judía en Chile, rechazó enérgicamente esta situación, afirmando que en Chile «no debe haber espacio ni para la discriminación, para importar el odio, ni tampoco para el antisemitismo». Silber anunció que se presentarán denuncias tanto ante el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) como en tribunales, con el objetivo de solicitar una fiscalización y sanciones ejemplares para aquellos establecimientos que implementen «prácticas de discriminación atendido la nacionalidad, la religión o la posición política de algunos de los clientes».
Tensión en Pucón: Turistas israelíes y dueños palestinos
Esta polémica se enmarca en una creciente tensión en la zona, derivada del aumento de turistas israelíes y de la presencia de establecimientos comerciales cuyos dueños son palestinos. De hecho, la Comunidad Palestina en Chile ha denunciado la presencia en Pucón y la Araucanía de exsoldados israelíes «que podrían haber participado en crímenes de guerra en Palestina».
Posiciones encontradas
Desde la organización Pucón por Palestina, se aclaró que la campaña «no busca restringir el acceso a ninguna persona por su nacionalidad, raza o religión, sino visibilizar una posición». Sin embargo, en diversos videos se observa a dueños de locales comerciales afirmando frases como «no aceptamos genocidas» o «no queremos dinero manchado de sangre».
Llamado a la reflexión
El alcalde de Pucón, Sebastián Álvarez, lamentó lo ocurrido y señaló que este tipo de situaciones «dañan la imagen internacional de la comuna», especialmente considerando la alta afluencia de turistas israelíes que visitan la zona cada año. Este caso pone de manifiesto la necesidad de encontrar un equilibrio entre la libertad de expresión y el respeto a la diversidad, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas.