Un incendio de grandes proporciones sacudió una propiedad comercial ubicada en la calle Río de Janeiro y Eusebio Lillo, en la comuna de Recoleta, Región Metropolitana. Según los reportes, al menos cuatro voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Santiago resultaron lesionados mientras trabajaban para contener el siniestro.
De acuerdo con el comandante Giorgio Tromben, al llegar al lugar se percataron de que se trataba de una «bodega con gran cantidad de material textil». Los bomberos lograron controlar la emergencia y evitar la propagación a los locales continuos, aunque enfrentaron dificultades iniciales con el abastecimiento de agua.
Dos de los bomberos lesionados sufrieron caídas desde «una altura considerable», mientras que el otro resultó herido por el golpe de un material que cayó sobre su casco. El alcalde de Recoleta, Fares Jadue, agradeció la «rápida actuación de los bomberos» y señaló que ya se habían desplegado los equipos municipales para colaborar con la situación.
Sin embargo, el incidente ha generado acusaciones de que en el lugar existían talleres de textiles clandestinos. El alcalde Jadue aseguró que van a investigar las denuncias de los vecinos afectados, aunque aún es difícil determinar la situación exacta.